BOGOTA | EFE
Tropas colombianas buscaban ayer por tierra y aire a decenas de guerrilleros en una zona rural montañosa del suroeste del país, después de que unos veinte rebeldes murieran ayer en un bombardeo contra un campamento de las FARC.
Fuentes de la III Brigada del Ejército precisaron en Cali que las acciones contra los rebeldes se registran en zona rural de la localidad de Pradera, en el departamento del Valle, a unos 550 kilómetros de Bogotá.
Las operaciones, en las que participan aviones y helicópteros militares, tienen como fin cortar la retirada de los guerrilleros del VI frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Los aparatos de la Fuerza Aérea (FAC), descubrieron el viernes la movilización de una columna rebeldes y luego localizaron dos campamentos, que fueron intensamente bombardeados.
El comandante de la FAC, el general Héctor Fabio Velasco, dijo el viernes que unos veinte guerrilleros fueron abatidos en los bombardeos.
Según el jefe militar, aunque los cuerpos de los rebeldes de las FARC fueron llevados por sus compañeros, algunos habitantes de la zona dijeron que los guerrilleros llevan consigo unos veinte cadáveres.
Unas horas antes, en una zona rural del municipio de Arboledas, 600 kilómetros al noreste de Bogotá, las tropas abatieron a otros cinco guerrilleros, pero del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda mayor guerrilla de Colombia después de las FARC.
CAPTURA. En tanto, el Ejército colombiano capturó ayer a un jefe paramilitar, considerado uno de los miembros más sanguinarios de la extrema derecha armada, en una operación en una carretera del nordeste del país, informaron fuentes oficiales.
El detenido, identificado como Wolmar Said Sepúlveda, alias "Oscar", era uno de los jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en el puerto fluvial de Barrancabermeja.
Según fuentes del Ejército, "Oscar" tiene varias órdenes de captura en su contra y es acusado de unos 450 homicidios en la región del Magdalena Medio, en el centro norte del país.
Bajo su mando, unos 200 hombres perpetraron decenas de matanzas y asesinatos selectivos en Barrancabermeja, conflictiva ciudad sede de la principal refinería de crudos, y en la zona rural vecina.
El paramilitar dirigía, además, las facciones urbanas "Fidel Castaño Gil" de las AUC en esa ciudad, donde las autoridades le atribuyen, entre sus múltiples crímenes, el del locutor Emeterio Rivas, de una emisora comunal, y de cinco personas más, secuestradas previamente, hace dos meses.
Las fuentes militares dijeron que "Oscar", detenido cuando viajaba entre Barrancabermeja y Bucaramanga, tras varios meses de seguimiento, fue entregado a la Fiscalía Regional.
Uribe divide las aguas
BOGOTA - Las duras críticas que lanzó el presidente colombiano Alvaro Uribe contra la ONU generaron en Colombia opiniones divididas entre quienes coinciden con el mandatario en acusarla de inacción y aquellos que defienden el papel de ese organismo en una eventual negociación de paz.
Organismos de derechos humanos, agrupados en la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz, calificaron de "injustas y desproporcionadas" las declaraciones de Uribe, quien el jueves, en un discurso pronunciado en San José, fustigó a la ONU por —según él— dejarse amedrentar por los grupos armados ilegales.
Para la Asamblea de la Sociedad Civil la ONU ha jugado "un valioso papel" en el país, "en la promoción de la paz y la democracia, el respeto a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario", y destacó sus contribuciones en materia de desarrollo y justicia social".
En cambio, la ex canciller colombiana María Emma Mejía consideró, por su parte, que "es poco probable que la ONU tome la iniciativa para llevar a la mesa de negociaciones a las guerrillas" de izquierda.
A juicio de Mejía, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) "debería tomar una acción más proactiva, porque su misión exploratoria ha fracasado".
Por su lado, el general (r) Harold Bedoya, ex comandante de las Fuerzas Militares, justificó las críticas de Uribe al considerar que las Naciones Unidas "siguen indiferentes" ante los llamados de ayuda de Colombia en su lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. AFP