FABIAN MURO
"El arte no se puede apurar", dice un personaje en Toy story 2 y la frase pretende resumir la filosofía de Pixar, la empresa de animación responsable de Buscando a Nemo, la película que ya entró en funciones de preestreno y cuyo estreno oficial se realizará el próximo viernes. Cada producción de la empresa requiere, más o menos, un período de dos años de minuciosa preparación. Es en gran parte gracias a las películas de Pixar —Toy Story, Bichos, Toy Story 2, Monsters Inc. y ésta— que el cine con personajes animados, por computadora o por dibujos, ha experimentado un repunte en popularidad. Este auge se expresó también en la instauración de la categoría "mejor película animada" para los premios Oscar, hace dos años.
El nuevo lanzamiento de Pixar se interna en las profundidades subacuáticas para contar las aventuras de Marlin, un pez payaso que debe animarse a viajar por el Océano Pacífico para recuperar a su hijo, Nemo. Este ha sido atrapado por buzos en busca de coloridos peces para un acuario en la oficina de un dentista. La tarea no es del agrado de Marlin, ya que se trata de un pez tímido, temeroso de todos los riesgos que existen en las profundidades azules.
Pero Marlin no se puede olvidar de la promesa que le hizo a Nemo: "Nunca dejaré que te pase algo". La carga de la culpa y su responsabilidad paterna lo impulsan a abandonar el relativamente seguro arrecife donde vive y lanzarse a lo desconocido y arriesgado. A su vez, Nemo se adapta a su nuevo hábitat en la pecera. Ahí conoce a varios personajes, pero solo uno de ellos proviene del océano y comprende las ansias de Nemo por regresar a su hogar.
CRECIMIENTO. En el equipo de producción de Buscando a Nemo reaparecen varios de los nombres que figuraron en los créditos de casi todas las producciones anteriores de Pixar. Andrew Stanton, co-director y guionista de este film integra la empresa desde hace trece años y fue co-guionista de Toy Story, co-director de Bichos y productor ejecutivo de Monsters Inc. El otro director de Buscando a Nemo también se desempeñó como tal en Toy Story 2, Monsters Inc. y fue el editor de Bichos. La música para esta película fue compuesta por Thomas Newman, primo de Randy, compositor favorito de Pixar y responsable de las partituras de música incidental y las canciones de todas las películas de la empresa previas a Buscando a Nemo.
Se calcula que las producciones de la compañía previas a Buscando a Nemo han recaudado más de 850 millones de dólares, cifra que abarca solo al mercado de EE.UU. y Canadá. Las cifras evidencian el notable crecimiento de Pixar, fundada en 1986 luego de que el presidente de la empresa de computación Apple, Steve Jobs, se la compara a Lucas Film Ltd. Desde esa fecha hasta hoy, período en el cual la cantidad de empleados de Pixar ha aumentado de 44 a más de 600, la empresa ha tenido a John Lasseter como director y principal fuerza creativa.
Lasseter fue uno de los primeros en Hollywood en entender la importancia de la computadora como herramienta para los animadores. "Siempre vi a ese aparato como una valiosa herramienta para nuestro trabajo, a pesar de que, al principio, encontraba resistencia entre otros animadores, simplemente porque no era un instrumento familiar para ellos". El cineasta y productor es un fanático de los dibujos animados y quiso hacerlos desde niño: "Mis padres me regalaron un libro sobre el método Disney de animación y me di cuenta de que había gente que hacía dibujos animados profesionalmente, algo que yo también quería alcanzar. Mandé una carta a los estudios Disney, diciéndoles que quería ser animador. Me contestaron con una invitación para que recorriera sus talleres. De más está decir que luego de esa visita, ya había alcanzado un punto de no retorno. ¡Fue como un peregrinaje a la Meca! Eso sería a lo que me dedicaría".
Para lograr su meta, Lasseter se matriculó en el Instituto para las Artes de California: "En el instituto habían justo comenzado unos cursos sobre animaciones y muchos de los docentes eran antiguos empleados de Disney. Fue un período de increíble aprendizaje. Tenía como compañeros de clase a Tim Burton, a Chris Buck, el director de la versión de Disney de Tarzán y también estaba Brad Bird, quien dirigió en 1999 El gigante de hierro".
Aunque en Buscando a Nemo Lasseter figure como productor ejecutivo, el realizador anunció que volverá a la dirección para el próximo proyecto de Pixar, Cars, que se estrenará dentro de dos años. Lee Unkrich, co-director de Buscando a Nemo, reconoce el grado de presión que tiene cada producto Pixar: "Cada una de las películas de la compañía ha sido más exitosa que la anterior, de eso soy muy conciente. Pero no me dejo amendrentar. Cada film que hacemos es rigurosamente evaluado dentro de Pixar y somos un público muy exigente". A pesar de los éxitos —el film figura primero primero en la taquilla de su país desde el 30 de mayo y ha recaudado 200 millones de dólares— Unkrich expresa cierta preocupación por el cine animado: "Me gustaría que se deje de pensar en el la animación como algo exclusivamente para niños. En Pixar no hacemos películas para los más chicos, sino películas que se valen por sí mismas más allá de la edad del espectador. Pongo el caso de Japón. El viaje de Chihiro fue la película más taquillera en la historia de ese país. Punto. Ahí, la animación es considerada como otra expresión artística, equivalente a otras. Me gustaría que esa mentalidad estuviese presente mi país".
Voces que se cotizan
A pesar de que el cine animado amplía cada vez más su público, como lo demuestra la reciente ganadora del Oscar, la japonesa El viaje de Chihiro, se sigue realizando, como señala Unkrich, la siguiente ecuación: cine animado=público infantil. Por lo tanto, se continúa doblando las películas, costumbre que se extiende cada vez más también a producciones con actores de carne y hueso. Es una pena que no se subtitule al menos una copia de las que llegan a Uruguay, para poder apreciar los recursos vocales de las estrellas que participan en distintos films.
En Buscando a Nemo, Albert Brooks, Ellen DeGeneres y Willem Defoe son algunos de los protagonistas. Otras películas de Pixar han contado con los aportes de Tim Allen (ambas Toy Story), Tom Hanks (ídem), Kevin Spacey (Bichos) y Billy Crystal (Monsters Inc.).
Prestar su voz para películas animadas es cada vez más una atractiva opción para las estrellas de Hollywood. Vin Diesel lo hizo para El gigante de hierro, John Goodman para Las locuras del emperador y Mike Myers, Eddie Murphy y Cameron Diaz estuvieron en Shrek. Pero ninguna otra película reciente de personajes animados ha logrado reunir a un elenco tan rutilante como Hormiguitaz, de los estudios Dreamworks: Woody Allen, Anne Bancroft, Sharon Stone, Jennifer Lopez, Christopher Walken, Danny Glover, Gene Hackman y Sylvester Stallone prestaron sus cuerdas vocales para esa producción. Tal vez semejante acumulación de estrellas fue la que posibilitó que ese film fuera una de los escasísimas excepciones de la norma, ya que una copia fue exhibida en Montevideo con las voces originales.
Chistes para entendidos
Una de las características de todas las producciones de Pixar es la interrelaciones que éstas guardan. Personajes de una película aparecen en otra, sea ésta del pasado o, como en el caso de Buscando a Nemo, del futuro. Otra es que las secuencias de créditos finales siempre ofrecen algo más que una mera sucesión de nombres. En las primeras tres producciones, dichas secuencias parodiaban a las películas —como por ejemplo las de Jackie Chan— incluyen las tomas descartadas del corte final por errores de los actores u accidentes técnicos.
Los fanáticos de estas películas seguramente descubrirán algunas referencias a títulos anteriores de Pixar por su cuenta, pero para los despistados puede ser de ayuda saber que el juguete que está en el piso de la oficina del dentista es Buzz Lightyear, protagonista de Toy Story. Fuera de la oficina de ese dentista, a cuyo acuario va a parar Nemo, se puede apreciar que pasa un vehículo de una empresa de pizzas de Toy Story, pero también hay una breve aparición de un auto que formará parte de Cars, el próximo estreno de Pixar.
La cantidad de referencias a otras películas evidencian que el equipo creativo de Pixar está conformado, por lo menos hasta ahora, por cinéfilos de ley. En Buscando a Nemo hay más de una referencia a películas de Hitchcock como Los pájaros y Psicosis. También hay guiñadas a la competencia: la dirección de la oficina del dentista es la misma que la de los personajes Wallace & Gromit de Aardman Animation, creadores de Pollitos en fuga, otro gran éxito animado de los últimos años.