JORGE SAVIA
Para Danubio era la gran oportunidad —a través de la posibilidad de sacarle el invicto al campeón— de "salvar" la primera mitad de la temporada, porque había menos puntos de los esperados, y hasta el propio resultado de la víspera demuestra que no consiguió convertirse en el equipo que la mayoría aguardaba: ayer fue muchísimo más que Nacional, y aunque es cierto que le hicieron un gol —el segundo— que debió ser invalidado por foul y, a su vez, metió uno que no se lo convalidaron en una decisión equivocada del árbitro, terminó ganando por muchísimo menos de lo que mereció, y casi sin que le sobrara nada.
Para Nacional, en cambio, era solo una ocasión, igual a la que podía tener ante Villa Española el viernes que viene, e idéntica a la que había tenido el domingo pasado ante Deportivo Maldonado, de ayudar a que su invicto se extendiera hasta el final del campeonato. El gran objetivo, que era salir campeón, y hasta ese otra meta subsidiaria, que en determinado momento fue la de establecer un récord de imbatibilidad de su valla, habían quedado prácticamente para atrás —con disímiles resultados— en la tarde fundamental del clásico.
La diferencia de propósitos, entonces, era muy grande. Y se notó. Danubio entró, fiel a su chapa de equipo de Gregorio, "enchufado". Nacional, en cambio, arrancó al revés: desconcentrado atrás, estático en el medio y adelante, y... sin el "Loco" Abreu para que le salvara la plata, como lo hizo varias veces en las que el cuadro de Carreño jugó igual o peor que ayer de tarde. De modo que todo —o casi todo— tuvo como protagonista al dueño de casa, que manejó la pelota, copó la cancha y, favorecido por las enormes ventajas y torpes errores que corrieron por cuenta de la defensa contraria, metió un gol y creó —o dispuso— varias situaciones claras que no se concretaron en la debida proporción, sólo porque Toro malogró tres que eran para "matarlo" y porque el juez anuló un gol —cuando el partido ya estaba 1 a 1— que Curbelo convirtió sin haber incurrido en una falta mayor que la que pudo cometer Juárez cuando, cerca del final del trámite, bajó la pelota que Guerrero transformó en el segundo gol del visitante.
Nacional, además, abusó saliendo unilateralmente por el costado de Benoit, que al igual que Alvez culminó casi siempre en forma inadecuada, y el único acierto que tuvo —aprovechando un desajuste de la zaga locataria— lo convirtió en gol de Juárez.
El empate parcial era injusto con la diferencia que existió entre ambos. Pero en el segundo tiempo no cambió nada. Al contrario. Danubio se puso 2-1 tras una gruesa falla de Machado, el colombiano que metió ese tanto se perdió un par más al estilo de los que erró antes, y mientras en Nacional no había nadie que pusiera el orden que pudo aportar Méndez si no hubiera salido por lesión en la primera etapa, los ingresos de Grosnile y Olivera fortalecieron la ofensiva del local al extremo que con la participación directa de ambos Danubio llegó a sacar dos goles de ventaja.
Entonces, el poder de la mente fue determinante: Danubio le sacó el invicto al campeón; y Nacional, no sólo perdió ese galardón, sino que también sumó su sexto gol en contra en 3 partidos, cuando hasta la gran tarde del clásico le habían metido 2 en todo el campeonato.
"Lo habíamos conversado, pero son cosas que pasan"
SILVIA PEREZ
Los futbolistas tricolores salieron rápidamente de Jardines del Hipódromo porque volvieron a bañarse a Los Céspedes, de donde no tardaron en retirarse. Hoy tienen libre y mañana vuelven al entrenamiento por la tarde.
padres. Alejandro Lembo es siempre uno de los más rápidos en pasar por la ducha, y ayer no fue la excepción. Fue el segundo en abandonar la concentración tricolor después de Alejandro Mello. Al capitán lo esperaban sus padres, y antes de subirse al auto aseguró que lo que había sucedido en la cancha de Danubio era algo normal: "nosotros sabíamos que iba a haber como un afloje y fue lo que pasó. Son cosas normales. Lo habíamos conversado y tratamos de no aflojar, pero es inconciente. La atención y la presión no son las mismas después de salir campeones".
dolor. A propósito de haber perdido el invicto, Lembo manifestó: "duele un poco, porque hubiera sido lindo mantenerlo hasta el final, pero son cosas que pasan. Si estuviéramos en otra posición, en la de Danubio, por ejemplo, nos estaríamos quejando por no haber conseguido el Apertura. De todos modos, eran puntos importantes, sobre todo ahora que cambió el reglamento y la tabla anual tiene otra importancia, pero bueno, ahora lo importante es ganar el último partido que nos queda y ganar el Torneo Clausura para no depender de la tabla anual".
lastima. Lembo no era el único que pensaba de esa forma, a pesar de que habían dejado el invicto en la Curva de Maroñas los futbolistas tricolores no parecían muy afectados. El arquero Gustavo Munúa, afirmó que fue un partido parejo: "inconcientemente siempre hay un afloje, pero en todo momento quisimos ganar. Hasta el segundo gol fue parejo, Danubio nunca nos dominó. Hubo chances para los dos lados y ellos las concretaron más que nosotros. Danubio ganó, tiene buenos jugadores y es un justo ganador. Nos duele haber perdido el invicto, con la camiseta de Nacional siempre duele, pero estaba dentro de las cosas que podían pasar. Una cosa es jugar cuando está todo en juego y otra cuando ya sos campeón. Lástima los puntos que dejamos, porque la tabla anual es muy importante y nos vamos a dar cuenta de estos puntos que perdimos en el Clausura".
El viernes para la TV
COREA - Carreño pidió para adelantar el último partido del Torneo Clausura, con el propósito de realizar un trabajo de reacondicionamiento antes de la partida hacia Corea, donde Nacional disputará la Copa de la Paz, que reserva un premio de 2.000.000 de dólares para el equipo que termine ganándola.
ADELANTO - Como consecuencia de lo anterior, el partido entre Nacional y Villa Española se disputará el próximo viernes, a las 20:15, para la televisión, en el Estadio Centenario, y por iniciativa de la empresa Tenfield no se cobrará entrada. El ingreso se posibilitará con la entrega de un artículo no perecedero.