BRASILIA n Rubens Sabino da Silva, una de las estrellas del film brasileño Ciudad de Dios, fue detenido el viernes por la policía, acusado de haber robado el bolso a una pasajera en un autobús de servicio público en Río de Janeiro. Da Silva, quien desempeño el papel de Neguinho (Negrito) en la película que superó varios récords de taquilla en Brasil y otros países, estaba actualmente desocupado y deambulaba por las calles de Río de Janeiro.
Neguinho, como era conocido en las calles, subió el viernes a un autobús, arrebató el bolso a una pasajera y huyó a un "barrio miseria" cercano al residencial sector de Sao Conrado. En su fuga se lastimó y fue aprehendido por la policía. Autor confeso del robo, Neguinho, de 19 años, dijo a la Policía que cometió el delito "porque tenía hambre". Acusó al director del film Fernando Meirelles de no haberle pagado ni un centavo por su actuación. "Robé el bolso porque tenía hambre y no sabía qué hacer para comer", dijo.
Habitante de una zona miserable (favela) de Río de Janeiro, Neguinho fue reclutado por el equipo de cine de Meirelles para filmar Ciudad de Dios, que relata la forma como operan los traficantes en esas zonas en las que hasta la policía toma sus previsiones para ingresar.
"Pese a que tuve una actuación destacada en la película no recibí los 5.000 reales que me prometieron (1.650 dólares), sigo viviendo en una zona pobre y en calle, y mi madre recoge papeles usados y fierro viejo para venderlos y comprar un poco de arroz", dijo a los periodistas, que fueron al cuartel policial donde está detenido.
Da Silva desempeñó el papel de un traficante que mata a un rival en la película, lo que origina una guerra entre bandas del tráfico de drogas.
El director de la película, postulada a premios en varios festivales internacionales, expresó que no veía a Da Silva desde hace dos meses, y pensaba que seguía un curso de cine en Sao Paulo. Reveló que creó una productora denominada "Nosotros, el Cine", que otorgó becas para capacitar a los actores del film, entre ellos a Da Silva, "a quien le pagábamos el alquiler de un cuarto, dos salarios mínimos al mes (160 dólares) y bonos de transporte y alimentación".
Dijo que Neguinho comenzó a apartarse del grupo y no quiso participar en otros films. "Lamentablemente él quería todo rápido, a los dos meses de aprendizaje ya quería ser director", señaló Meirelles.
A su vez, Neguinho manifestó que fue "explotado por un grupo de tipos que vinieron a la favela para reclutar gente y realizar una película, "a su conclusión nos abandonaron". AP