El técnico Daniel Carreño hizo el balance del Torneo Apertura que su equipo conquistó en forma anticipada y dijo que "los números no mienten. Por más que aún faltan seis puntos por disputar, este es un plantel que en los partidos sabe manejar los tiempos y aún jugando mal siempre se trata de ganar".
El entrenador dijo que siempre se basan "en dos consignas que son típicas de Nacional, ganar y jugar bien. En algunas oportunidades tuvimos que ganar primero y después jugar bien; otras veces se trató de jugar bien para ganar y en todo eso nos hemos manejado con el plantel de una manera muy buena".
El conductor de los tricolores también se refirió a lo complicado que es manejar un plantel numeroso. "Si seguíamos en la Copa Libertadores era más fácil manejarse con un plantel grande, pero al quedarnos solamente la actividad local, por lógica siempre se complica más, pero como los jugadores apoyaron mis decisiones, eso ayudó. Yo siempre me basé en el grupo y no en decisiones personales, ni en cariños, ni en nada. Entonces, cuando entiendo que hay que hacer tal cosa la hago por la mayoría".
Carreño festejó el tercer gol de Nacional de una forma muy especial. "Si, me abracé con Alvez, fue un golazo, además Nacional se merecía dar la vuelta olímpica con un triunfo. Fue como un desahogo, por la hinchada, por los jugadores y porque yo también estaba muy metido en la cosa".
Carreño retrocedió en el tiempo buscando el saldo del proceso desde que llegó a Nacional. "Una de las cosas importantes que rescato de este proceso en Nacional es que cuando llegué tenía una idea futbolística y si bien en un principio busqué desarrollarla, luego entendí que era yo quien me tenía que adaptar a las características de los jugadores. Esto no significa que quizás más adelante vuelva a lo de antes e intente jugar nuevamente con línea de tres. Es decir, nunca estuve aferrado a la rigidez de los sistemas. Nosotros hemos jugado incluso con tres volantes defensivos, lo hemos hecho también con dos o tres puntas e incluso hasta con dos volantes de creación, ya que no todos los partidos y los rivales son iguales. Es más, después de ganar un clásico, contra Deportivo Maldonado hice cambios para darle otra fisonomía al juego del equipo, y por esto último recibí alguna crítica, algo que me parece bien ya que el fútbol es materia opinable, pero bueno... yo también tengo mi pensamiento y mi forma de ver el fútbol, pero sin interponer lo que pienso por delante del grupo o de la institución".