Tratamiento contra el cáncer que evita cirugía

Un especialista uruguayo ha logrado que el 80 por ciento de sus pacientes afectados por cáncer de la región anal no tengan que atravesar por una traumática cirugía, gracias a la aplicación de un efectivo tratamiento que combina simultáneamente radio y quimioterapia. Estos resultados son comparables a las mejores estadísticas obtenidas en centros de Europa y de Estados Unidos.

El oncólogo Miguel Torres explicó que hasta 1973 el tratamiento fundamental de ese tipo de tumor pasaba por una cirugía que implicaba para el paciente la pérdida de su aparato esfinteriano. Además, éste quedaba con una colostomía definitiva. Pero esto comenzó a cambiar cuando un investigador de Detroit llamado Norman Nigro hizo un protocolo de investigación clínica, por el que asoció quimio y radioterapia en forma concomitante y obtuvo resultados espectaculares. "No sabemos por qué, pero esa investigación demoró mucho en llegar al Uruguay", admitió.

Cuando Torres fue invitado a disertar sobre el tratamiento no quirúrgico de estos tumores en un congreso, no sólo comenzó a investigar el tema, sino también a tratar pacientes. Hoy los resultados obtenidos son excelentes y son exactamente comparables a los consignados en la bibliografía internacional. Desde 1989 hasta 2000, Torres atendió a unos 50 pacientes y logró que un 80 por ciento de ellos se curaran sin necesidad de pasar por la intervención quirúrgica y sin experimentar secuelas relevantes. En octubre del año pasado, la revista de la Federación de Sociedades Españolas de Oncología publicó los resultados de su protocolo clínico. "Estamos muy gratificados, pero más aún los pacientes, que antes de esto debían sufrir una cirugía devastadora, que además tiene una pequeña tasa de mortalidad, pero además eso los obligaba a vivir con una colostomía y a sufrir disfunciones urológicas y sexuales".

MAS DESAFIOS. Pero Torres busca ahora llevar ese porcentaje al 100%. Desde 2000 a este año, llegaron a su clínica 33 nuevos pacientes, a los cuales se le está aplicando una variante terapéutica, que pasa por aplicarles dos ciclos de quimioterapia adicionales y previas al tratamiento combinado con radio-quimioterapia. El objetivo es evitar la recaída que sufre el 20% de los pacientes.

Torres recalcó que el tratamiento produce efectos secundarios —cutáneos, digestivos y hematológicos—, pero que son reversibles. Según el médico, la terapia no es dolorosa: "Una persona en un estado general aceptable, la tolera perfectamente bien, pero además a la mitad del tratamiento la mejora de la calidad de vida es muy importante", narró.

El especialista también trabaja en otra línea de investigación vinculada al cáncer de recto.

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