Eduardo Barreneche
Artigas reconoce que empadronó automóviles con deudas de otros departamentos. El intendente dijo que lo hizo como una reacción defensiva, ya que Salto, Maldonado, Paysandú, Rocha, Flores y Montevideo estaban haciendo lo propio con vehículos artiguenses.
Mariano Arana expresó que no quiere una guerra de patentes. Sin embargo, advirtió que los montevideanos deben empadronar en su lugar de residencia y agregó que adoptará "medidas razonables" con los autos matriculados en otras zonas del país.
Maldonado incrementó sus patentes por debajo de lo resuelto por el Congreso de Intendentes, acatando una resolución de la Junta Departamental.
Montevideo y Canelones ya advirtieron que iban a defender sus "legítimos intereses" si se generaba una corrida de automóviles hacia el departamento fernardino para empadronarlos.
Flores es criticado por la mayoría de sus colegas. Sus ajustes de patentes de rodados no siguen la misma variable que la acordada por el Congreso de Intendentes y, según varios jefes comunales entrevistados, realiza negociaciones directas con cada propietario sobre el monto a cobrar por la patente.
Tacuarembó entiende que es el momento de revisar el acuerdo de Paso Severino donde los intendentes uniformizaron la forma de calcular el cobro de la patente de rodados y evitaron, en aquel entonces, una guerra por ese tributo.
Estas diversas situaciones y planteamientos muestran que este impuesto se ha transformado en una piedra en el zapato del Congreso de Intendentes. Es que no es un tema menor. Se trata del único recurso genuino que tienen las comunas para recaudar fondos.
El intendente de Salto, Eduardo Malaquina, planteó el tema ayer en el Congreso de Intendentes, pero finalmente se acordó una reunión dentro de los próximos días para buscarle una solución definitiva. El problema está en estudio actualmente por la Comisión de Aforo del organismo.
Más que una guerra tradicional, lo que está ocurriendo es una guerra de guerrillas por patentes. El problema es "el robo" de usuarios existente entre algunas intendencias en perjuicio de aquellas que cumplen lo acordado.
Otra prueba de la existencia de estas "escaramuzas" es que, cada tanto, los intendentes ordenan a sus inspectores municipales que salgan a la calle a fiscalizar autos de otros departamentos.
En Canelones, los inspectores realizaron relevamientos filmados y fotográficos sobre autos empadronados en otras zonas del país que circulan por calles canarias.
La Dirección de Tránsito de la Intendencia canaria detectó que alrededor de 25 autos con deudas de patentes fueron matriculados en Artigas, dijo a El País una fuente municipal.
Días atrás, a este municipio llegaron las bajas de estos autos por nueva matriculación, mientras que en los registros informáticos surgió que adeudaban voluminosas deudas por patentes de rodados.
La Dirección de Tránsito envió un informe al Departamento Jurídico para que se expida sobre el punto.
Según la fuente, la Intendencia debería efectuar una denuncia penal contra las intendencias involucradas, ya que violan todas las normativas de tránsito aprobadas por el Congreso de Intendentes.
Desde hace un año, la Intendencia de Montevideo realiza operativos contra autos empadronados en otros departamentos cuyos dueños viven en la capital y que mantienen deudas con la Intendencia de Montevideo.
De esa forma, detectó más de 100 autos en estas condiciones que debían multas y ya inició juicios ejecutivos contra varios propietarios de esos vehículos.
CRITICAS. Una alta fuente municipal de Artigas dijo ayer a El País que los reempadronamientos de vehículos con deudas fue una resolución de la Junta Departamental. El plazo de reempadronamientos de autos con deudas venció a mediados de enero de este año.
Según la fuente, una medida de ese tipo no se volverá a adoptar en Artigas.
Las condiciones para dicha matriculación exigían que el usuario firmara una declaración jurada donde reconocía la deuda mantenida con otra Intendencia y se comprometía a saldarla.
Indicó que ese reempadronamiento se efectuó como "una reacción", ya que "alrededor de 1.000 autos con deudas en ese departamento fueron captados por Salto, Maldonado, Rocha, Paysandú, Flores y Montevideo".
Según la fuente, el intendente Carlos Signorelli había informado de esta situación a sus colegas del Congreso de Intendentes en una sesión secreta.
Tal extremo fue desmentido por el intendente de Treinta y Tres, Wilson Elso Goñi, quién calificó de "barbaridad" lo efectuado por Artigas.
En una reunión realizada días atrás en la capital norteña, ediles colorados plantearon a Signorelli que si en un plazo de un mes el Congreso de Intendentes no soluciona el problema de las patentes, Artigas debía abandonar el régimen unificado de estos tributos.
El intendente de Florida, Andrés Arocena, calificó de "grave", "incorrecta" y "violatoria" de todas las disposiciones del Congreso de Intendentes, la decisión de Artigas de reempadronar vehículos con deudas. "Tiene un tufillo raro", advirtió.
Con respecto a la resolución de la Junta de Maldonado de ordenar al intendente Enrique Antía que ajuste las patentes en función del Indice Medio de Salarios y no según el IPC como lo dispuso el Congreso de Intendentes, Arocena afirmó que ésta tampoco "respeta" los acuerdos de Paso Severino.
Arana, por su parte, dijo que "no corresponden" las medidas adoptadas por Artigas.
Refiriéndose a la situación generada en Maldonado, el jefe comunal capitalino expresó que podría significar "una huida feroz" de autos de Montevideo hacia ese departamento
Para el intendente de Soriano, Gustavo La Paz, Maldonado queda "muy lejos" y Flores "es nuestra preocupación".
Hace un año, esta Intendencia emitió una resolución que establece que los autos de ese departamento continuarán generado deudas aunque se reempadronen en otra intendencia.
Para darles de baja a esos autos, la comuna de Soriano estableció una serie de requisitos: sus propietarios deben iniciar un trámite, se conforma un expediente y luego tienen que probar que se domicilian en otro departamento.
Según Ever da Rosa, jefe municipal de Tacuarembó, las situaciones de Artigas, Maldonado y Flores determinan "la necesidad de revisar los acuerdos" de Paso Severino sin ingresar en conflictos, ya que estos "no los quiere nadie".
DIFERENCIAS. En 1995, para evitar una guerra de patentes, los jefes comunales de 18 departamentos, con excepción de Flores, se reunieron en Paso Severino, Florida.
El objetivo del encuentro era buscar una fórmula que unificara la forma de ajuste de los incrementos de patentes de rodados.
Antes de firmar el acuerdo, las intendencias tenían varios problemas a la hora de fijar los montos de incremento de patentes, porque las bonificaciones variaban y los descuentos eran distintos.
Lo mismo ocurría con los planes de cuotas, los empadronamientos, reempadronamientos y los convenios para firmar deudas que lanzaba cada intendencia tratando de reducir el porcentaje de morosidad.
La gran diversidad de criterios existentes en todo el país, determinaba que aquellas intendencias que otorgaban mayores beneficios para los contribuyentes, incrementaban su parque automotor. Ello llevaba a que muchos autos eran matriculados en un departamento y sus propietarios tenían su domicilio en otro.