Ex jerarcas del Central cruzaron reproches, luego se reconciliaron

| Rodríguez Batlle aceptó explicaciones del ex superintendente y desestimó su denuncia por difamación e injurias

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"Fernández Becchino declara: que no hizo ninguna manifestación pública con intención de difamar o injuriar al contador César Rodríguez Batlle, persona a quien nunca cuestionó en su honor (...) Con respecto al tema de que la hoja fue arrancada por el ex jerarca manifiesta y reafirma que lo empleó en condicional como una hipótesis que no se podía probar por lo que no efectuó una acusación concreta contra Rodríguez Batlle", leyó el abogado del ex superintendente del Banco Central, Renato Echeverría.

"Aceptamos la declaración", respondió Rodríguez Batlle.

De esta manera, y luego de durísimas acusaciones que se cruzaron, incluso en la audiencia que se celebró ayer, el ex presidente del Banco Central, César Rodríguez Batlle aceptó las explicaciones del ex superintendente y desestimó de seguir adelante con una denuncia por difamación.

La declaración se convino luego de media hora de reunión privada de ambos con sus abogados. Tras la conciliación, la fiscal Olga Carballo pidió el archivo de las actuaciones y el juez Luis Charles así lo hizo.

Sin embargo, una hora y media antes, tras iniciarse la audiencia y el juez Luis Charles plantear la instancia de conciliación, Rodríguez Batlle dijo que la acusación de que había arranzado la hoja de un expediente era "muy grave", y afirmó que se podría explayar en que el legajo nunca llegó al directorio.

"Llevo 17 años en el gobierno, pero llevo quizá 30 en la administración pública y conozco que eso es un delito muy grave que constituye buscar falsificar el sentido del expediente", afirmó el ex jerarca quien informó que el asunto tuvo "una difusión enorme. Ha sido presentación de todos los noticieros y titular de todos los diarios y me ha dañado al punto que la gente que no me conoce me pregunta si lo hice o no".

Denunciante y denunciado asistieron al reducido despacho del juez Charles. Antes se habían encontrado en el hall del tercer piso, donde no se saludaron y ni siquiera se miraron.

Rodríguez Batlle llegó antes de las 13, acompañado de su abogado Juan Carlos Larrieux, y efectuó declaraciones al ingresar y al salir. Fernández Becchino en cambio, llegó acompañado de su esposa y subió directamente al tercer piso sin hablar con la prensa. Al final, tampoco quiso hacer declaraciones.

CONCILIACION. Una vez comenzada la audiencia, el juez planteó —como lo manda la ley—, una instancia de conciliación. Sin embargo, Rodríguez Batlle fue terminante en señalar que las afirmaciones del ex superintendente "han pasado por lejos los límites de lo tolerable, ya que en febrero de 2003 me había ridiculizado y había dicho otras cosas que dejé pasar porque consideré fruto de un nerviosismo que naturalmente podía tener. Pero en la última comparecencia considero que se desbocó totalmente".

"Necesariamente tengo que pensar en alguna razón que me hace imposible llegar a una conciliación porque ya se ha producido el daño", afirmó Rodríguez Batlle, quien incluso dijo que "hay un contenido de premeditación" en las manifestaciones de Fernández Becchino porque se acordó "de golpe" de la existencia de ese expediente.

El ex jerarca reiteró la inexistencia de ese expediente y que así lo declaran "absolutamente todos los funcionarios del BCU".

"De ser verdad lo imputado por el señor Fernández Becchino no sólo me expone al odio y la condena pública: a su vez debe ser motivo de un proceso. Si él tiene la convicción de que eso ocurrió en lugar de ser yo el que lo está denunciando por difamación el debió proceder de esa manera cuando encontró que faltaba la página porque es deber de un funcionario público denunciar un delito", señaló.

Más adelante, dijo que podría admitir la existencia de esa hoja, "lo que sí es claro es que sólo una persona sabe que existió y sabe su contenido, nadie vio que llegara el expediente a la Secretaría General, porque además llegó un día y, oh casualidad, al siguiente día estaba de vuelta en la secretaría general dando la señal insólita de velocidad que normalmente no se da en el funcionamiento de los expedientes en la administración pública".

También reiteró que no tenía porqué preocuparse por ese expediente que era un estudio preliminar de los balances al 31 de marzo y ahí decía que el patrimonio era negativo pero luego la realidad mostró que era positivo.

FERNANDEZ BECCHINO. Al tocarle el turno al ex superintendente, en un tono bastante molesto afirmó que Rodríguez Batlle se refirió a "un montón de actas parcializadas. Dice lo que tiene relación con su persona y lo que a él le sirve, hay otras cosas que no ha dicho, es mucho más completa la información de las actas".

Agregó que no tuvo ninguna intención de ofender a Rodríguez Batlle y que se sentía "muy ofendido porque con su insistencia de que el folio 41 no existe, me trata de mentiroso".

"Reconozco que establecí una hipótesis que no puedo probar pero él hizo declaraciones públicas negando algo que está probado", enfatizó.

Para marcar la diferencia explicó que declaró ante la investigadora del Parlamento que es un ámbito reservado ante diez diputados. "Nunca he salido a la prensa ni he hecho declaraciones públicas de lo que dije en la comisión".

También señaló que "es muy importante que se comprenda en que ánimo estaba. Soy un funcionario administrativo, no soy político", y dijo que declaró dos veces ante la comisión y 19 horas ante la auditoría interna del BCU.

Recordó incluso que una carta del Banco Montevideo dirigida a él, con una foto de Rodríguez Batlle fue ampliada por los ahorristas del banco, es decir que todo el país la vio.

Mientras Fernández Becchino hablaba, Rodríguez Batlle anotaba respuestas a cada una de las afirmaciones para responder más adelante.

Mostrando el expediente 9855, el contador explicó que la carátula tiene un reverso, donde un funcionario que no depende jerárquicamente de él puso como destino la secretaría general, y firmó el 15 de abril y que como se trataba de un expediente urgente debía salir ese mismo día. Sin embargo la hoja 41 está tachada y la hoja 41 que figura es del 17 de abril.

No obstante estas afirmaciones, los dichos de uno y otro quedaron en el olvido y ambos salieron de la audiencia conformes y con el caso archivado.

Rodríguez Batlle

- "Yo nunca acusé a nadie, siempre presenté pruebas y me encuentro de un día para el otro, ante tan insólita afirmación. Es imposible llegar a una conciliación porque ya se ha producido el daño".

- "De ser verdad lo imputado por el señor Fernández Becchino no sólo me expone al odio y la condena pública. Si él tiene la convicción de que eso ocurrió en lugar de ser yo el que lo está denunciando por difamación él debió proceder".

- "Es una temeridad; el señor Fernández Becchino declara el 13 que no sabe nada y el 16 tiene que ir al banco a ver qué es ese expediente y de golpe se acuerda hasta del momento en el que estaba comiendo la tostada y que a las tres menos cuarto lo mandó... con los debidos respetos... no pudo comprobar no sólo la entrada, sino tampoco la salida".

Fernández Becchino

- "Utilicé la expresión falta a la verdad, pero no como sinónimo de mentiroso para mí falta a la verdad no es sinónimo de mentiroso sino como algo inexacto, está inexactamente diciéndose otra cosa. No estoy diciendo que lo haga intencionalmente puede ser que no se acuerde, no entro en ese detalle".

- "Nunca he salido a la prensa ni he hecho declaraciones públicas de lo que dije en la comisión. Si alguien ha hablado a la prensa ese es el contador Rodríguez Batlle".

- "La memoria humana, por lo menos la mía, va recordando cosas. Efectivamente cuando fui al Banco Central ni me acordaba de que se trataba, cuando lo empecé a mirar ahí, empecé a recordar y con el correr del tiempo me fui acordando de un montón de cosas".

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