La empresa estatal OSE se mantiene expectante ante la posibilidad de que el consorcio Aguas de Bilbao Bizkaia se desvincule de Uragua, y venda sus acciones —que son la mayoría del paquete— a otro operador privado. El comprador de las acciones pasaría a controlar la concesionaria de servicios de agua potable y saneamiento de Maldonado; OSE esperará que Uragua le comunique formalmente que existe un interesado en las acciones, y luego evaluará si autoriza la venta o no, en función de una serie de criterios técnicos, informó a El País el vicepresidente del organismo Hugo Granucci.
Hasta anoche, OSE no había recibido ninguna comunicación formal desde Uragua, que indicara la intención de Aguas de Bilbao Bizkaia por apartarse de la empresa concesionaria, indicaron Granucci y el director Alberto Casas.
"Por ahora no es necesario que OSE reciba notificación alguna, ya que sólo se habla de la intención de vender acciones. La empresa nos informará una vez que tenga un comprador potencial, y en esa instancia veremos si se aprueba o no la venta de acciones, en función de la solidez que demuestre tener ese comprador", explicó el vicepresidente del organismo.
RETIRADA. El miércoles, el Consorcio de Aguas, entidad estatal vasca que posee la mayoría del paquete accionario de Uragua, anunció su decisión de retirar las inversiones que tiene en Uruguay y en Argentina —donde domina la concesionaria Aguas de Buenos Aires— por intermedio de la venta de sus acciones. Así lo informó el diario español El Correo, que citó declaraciones del presidente del Consorcio de Aguas Iñaki Etxeberría, en las que asegura que las acciones serán traspasadas sólo "si el precio interesa". En ese sentido, el directivo anunció que la entidad analiza algunas ofertas.
Uragua, empresa que por licitación obtuvo de manos de OSE la concesión de servicios de agua potable y saneamiento de Maldonado, es una sociedad anónima y por lo tanto está habilitada para negociar sus acciones. No obstante, la empresa estatal tiene la facultad, por contrato, de aprobar o bloquear cambios de titulares de acciones, si no prueban que tienen capacidad suficiente para hacerse cargo de la concesionaria, indicó Granucci. El contralor estatal cobraría máxima importancia en caso de que Aguas de Bilbao Bizkaia quiera vender sus acciones, dado que controla la mayoría del paquete de Uragua.
El Consorcio de Aguas —que participa en Uragua por intermedio de la sociedad Aguas de Bilbao Bizkaia—aspira a obtener más de 2 millones de euros por la venta de su paquete accionario en las empresas en Argentina y Uruguay, si bien en la actualidad ambas afrontan dificultades financieras como consecuencia de la crisis económica. Las inversiones de Aguas de Buenos Aires y de Uragua están prácticamente paralizadas, dado que su recaudación ha caído de forma abrupta.
"No es un buen momento para invertir", comentó Etxeberría, citado por El Correo. Sin embargo, más allá de los problemas coyunturales en las economías de Argentina y Uruguay, en los últimos tiempos surgieron varios cuestionamientos a la propia actuación de Uragua. Semanas atrás, el Ayuntamiento de Bilbao exigió al Consorcio de Aguas que liquidara su participación en la empresa, con el objetivo de terminar con un "negro capítulo" de su historia.
Días antes de que el ayuntamiento adoptó su decisión, Etxeberría trató de despedir a un funcionario de la empresa Iberdrola, quien había sostenido públicamente que Uragua estaba en "quiebra técnica". Al ser una empresa estatal, el consorcio es escenario de disputas políticas. Por otra parte, el Tribunal de Cuentas Vasco advirtió que legalmente Aguas de Bilbao Bizkaia no está autorizada a participar en inversiones en el exterior.
Uragua está integrada por Aguas de Bilbao Bizkaia, Iberdrola, y Kartera 1.