Puede ser otro signo más de los nuevos tiempos conservadores que corren por Estados Unidos o una simple reacción comercial para ampliar el mercado. Pero lo cierto es que "Playboy", la revista que destapó como íconos sexuales a Marilyn y a Madonna, entre otras muchas mujeres, el magazine que ha marcado a tantas generaciones en todo el mundo con sus estéticos desnudos, ha decidido remozar su imagen y sus contenidos con motivo de su 50 cumpleaños. Y, casualmente o no, ha empezado por poner algo más de ropa a sus observadas conejitas. El nuevo director dice que no quiere echar por tierra la conocida apuesta por el nudismo de la publicación, que se edita en 19 países, y que disfruta en Estados Unidos de una circulación de 3,2 millones de ejemplares. Pero sí ve necesario, al menos, un lifting.
Los resultados económicos del último ejercicio de la compañía "Playboy" Enterprises Inc., que se acaban de conocer, no han sido negativos. Las ganancias en los primeros tres meses del año 2003 han superado los 74 millones de dólares, con un incremento del 12% con respecto al mismo período del curso anterior. Pero la mayoría de esos ingresos provienen ahora de la página on line y de la red televisiva. La copiada revista, fundada en 1953 por el ahora idolatrado y anciano Hugh Hefner cuando sólo contaba 27 años, necesitaba algunas actualizaciones. Los festejos del 50 cumpleaños de "Playboy" han comenzado en la página web de la revista, www.Playboy.com, en la que se están exponiendo las mejores imágenes y asuntos abordados durante estas cinco décadas, y durarán hasta finales de 2003. Será en noviembre, coincidiendo con el mes en que se lanzó el primer número, cuando se edite un monográfico especial para los quioscos y los millones de fans. Más tarde, ya en enero de 2004, se celebrará el concurso nacional para encontrar a la mejor conejita del país tras una larga fase de selección previa que ha empezado por todos los Estados de la Unión.
Pero, ¿cómo será el nuevo "Playboy"? ¿Tiene cabida una revista que hace gala de los retratos de desnudos femeninos en la conservadora sociedad norteamericana abanderada por Bush? ¿Tiene aún sentido esta apuesta periodística a estas alturas?
Los ejecutivos de la revista se plantearon esa y otras preguntas el pasado otoño. Creían que tanto ellos como sus lectores habían crecido demasiado. Hefner, el fundador, sopló hace unos días las velas de sus 77 años en su lujosa mansión californiana escoltado por las 150 primeras espectaculares aspirantes de todas las nacionalidades y prototipos a la playmate dorada. Fue entonces cuando animó de nuevo "a cualquier vecina de la puerta de al lado, rubia, morena o pelirroja", a presentarse al certamen para encarnar el epítome del sueño que dice llevar buscando estos 50 años.
Los responsables de "Play-boy" decidieron contratar para la nueva etapa a un director de otro estilo, por lo que primero relevaron a Arthur Kretchmer, que llevaba 40 años en el cargo. Buscaron en el mercado y lo vieron meridianamente claro.
James Jaminsky, el nuevo director, tenía 41 años y era uno de los directivos de éxito de la fórmula "Maxim", una accesible revista que como "Stuff" o "FHM", han apostado en los últimos tiempos por ofrecer un periodismo más fácil, bonito, atractivo, digerible, con muchas y buenas fotografías, más moda y entretenimiento. Y que se pueden llevar sin sonrojarse en el autobús.
Jaminsky está estos días de gira promocionando el nuevo invento de "Playboy", que define como "similar en sustancia pero distinto en estilo, y con algo más de ropa".
James Jaminsky es plenamente consciente del riesgo que corre si acomete una revolución en un magazine que apenas ha experimentado evoluciones desde su nacimiento. Por eso se ha apresurado a decir que no quiere perder la esencia del producto, o sea los desnudos, sino solamente darle otro toque más adecuado a las nuevas generaciones de entre 18 y 35 años. Con nuevas secciones de humor, videojuegos o moda para hombres, con los más esculturales modelos masculinos extraídos del mundo del skateboard o del surf. Y con conejitas de cualquier parte de este universo globalizado que intenta reconquistar. Como muestra basta la imagen de la última playmate del año, Christina Santiago, una portorriqueña afincada en Florida, la primera hispana en alcanzar esta peculiar plataforma de integración.
Jaminsky sabe que no puede renunciar al nudismo, por lo que se ha inventado el argumento de que dentro de ese tipo de ilustraciones hay diferentes niveles.
"Playboy" se considera la tercera marca norteamericana más reconocida internacionalmente, detrás de Coca-Cola y McDonald’s. Sigue siendo la revista más importante del sector con 2,8 millones de suscriptores. Y distribuye una tirada de 3,2 millones de ejemplares, casi la mitad que en su época de oro de los 70, ya acosada por la evidente crisis publicitaria y por una más animosa y juvenil competencia dispuesta, por ejemplo en Rolling Stone, a sacar en portada a la cantante Christina Aguilera con una guitarra como único atuendo.
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