El gobierno central verificó un déficit de $ 1.360 millones en abril, equivalente a aproximadamente U$S 47 millones. En el mismo mes del año anterior, el desequilibrio había sido de $ 1.092 millones, es decir U$S 67 millones.
Los números fiscales fueron divulgados en la tarde de ayer por el Banco Central. Las cifras correspondientes a las empresas públicas no fueron difundidas, por lo que no es posible hacer una evaluación del resultado del sector público consolidado.
En los 12 meses cerrados en abril, el déficit acumulado del gobierno central se situó en U$S 557 millones, monto cercano a 5% del PIB.
A pesar de las medidas de contención de gastos implementadas en los últimos tiempos, el desequilibrio de las cuentas del gobierno se ha mantenido prácticamente inalterado en términos del PIB.
RESULTADO PRIMARIO. Se observó, sin embargo, una mejora en el resultado primario. Virtualmente se habría alcanzado un equilibrio en las cuentas del gobierno previo al pago de intereses (déficit de apenas U$S 3,4 millones).
Es de recordar que el equipo económico ha comprometido con el Fondo Monetario una meta de superávit primario de 3,2% para el conjunto de 2003. Más de la mitad de dicho superávit debería ser aportado por el consolidado de la Administración Central y el BPS, lo que supone un esfuerzo muy importante para los próximos meses.
Los ingresos totales del gobierno central cayeron 3,2% en términos reales en abril. La recaudación de la DGI, que había verificado un leve crecimiento en febrero y marzo, volvió a caer un 1,1% en abril.
También disminuyeron los ingresos de comercio exterior y los correspondientes a loterías y casinos.
Los últimos resultados en materia de recaudación tributaria no parecen convalidar las expectativas que se habían creado respecto a la recuperación del nivel de actividad.
El único impuesto que aportó mayores recursos a las arcas del gobierno fue el IRP, que aumentó un 46,5% en abril como consecuencia del ajuste de tasas decretado el año pasado.
Los gastos totales, por otro lado, disminuyeron un 3,1% real en abril.
Las remuneraciones de los empleados públicos continuaron ajustándose a la baja, reduciéndose un 22% en la comparación con el mismo mes del año anterior. Similar evolución se observó en el rubro de los gastos en bienes y servicios y en las transferencias. Los intereses pagados, en cambio, aumentaron un 95% real, por el mayor nivel de deuda pública y por el efecto de la devaluación.
Finalmente, se observó un repunte de la inversión pública, por el aumento de los gastos de capital de Presidencia y de los Organismos Docentes.