Ya son más de mil los evacuados por inundaciones en todo el país, y en varias localidades del interior las autoridades prevén un aumento para las próximas horas como consecuencia del desborde de ríos y arroyos, si bien durante el fin de semana las lluvias cesarán.
La mayoría de las evacuaciones se han producido en Durazno, donde más de 800 personas habían sido rescatadas hasta ayer a la tarde. Soriano con 161 evacuados, Treinta y Tres con 103, y Tacuarembó con 87, son los otros departamentos con mayor cantidad de personas en esa situación; en Paysandú hay 24, en Río Negro son cuatro y se produjo un caso en Rocha, informó a El País el director del Sistema Nacional de Emergencia (SNE), general José María Rivero.
"En Durazno, aunque con intermitencias, prácticamente está lloviendo de forma sostenida desde el 16 de mayo; la tierra está saturada", señaló Rivero. Los informes del Comité de Emergencia local indicaban que ayer de tarde habían sido evacuadas 163 familias, integradas por 826 personas, la mitad de ellas menores. Todos fueron alojados en el complejo deportivo municipal, en canchas de bochas, en los estadios de fútbol, en clubes deportivos, en un ex hotel, en un aserradero comunal y en residencias particulares.
Mientras, decenas de duraznenses abandonaban sus casas por medios propios, y por lo tanto no están incluidos en las estadísticas.
Los policías que estaban en uso de su licencia laboral debieron interrumpir el descanso y sumarse al operativo de emergencia en el departamento, para asistir a los damnificados, dijo a El País el jefe de Policía de Durazno Luis de la Rosa. "En cada zona hay apostado un policía para evitar complicaciones de cualquier tipo", puntualizó el oficial. Los operativos de auxilio se canalizan en la seccional primera y en las comisarías del interior del departamento, y por los teléfonos de urgencia 911 y 109; paralelamente, seis camiones circulan de forma permanente por la capital en tareas de apoyo.
Precisamente en la capital las lluvias se frenaron desde la noche del jueves —incluso ayer hubo horas de sol y escasas nubes— pero en otras áreas del departamento las precipitaciones eran aún intensas. Varios caminos, carreteras, avenidas y pasos permanecían intransitables.
El río Yí alcanzó ayer los 10 metros de altura, una marca histórica cuyo resultado son amplias zonas totalmente anegadas y decenas de viviendas bajo agua.
En tanto, la población aguarda con expectativa la llegada de la selección uruguaya de fútbol para el próximo miércoles. El seleccionado jugará dos partidos amistosas con Durazno; los precios serán "populares" según se anuncia, y también será posible obtener una entrada contra la entrega de algún alimento no perecedero. Para que los partidos se puedan realizar, las autoridades tendrán que reubicar a unas diez familias que actualmente se alojan en los vestuarios del estadio Landoni.
Por su parte, el intendente de Durazno Carmelo Vidalín se lamentaba ayer por el costo que el operativo de emergencia implicará para el municipio. Por lo pronto, calculó en 80 mil dólares el costo hasta el momento.
DRAMA. En Soriano, el Río Negro llegó a 7,50 metros de altura, lo que es "muy fuera de lo normal", estimó Rivero. Es la mayor altura del Río Negro frente a Mercedes en los últimos 25 años, aseguró el intendente Gustavo Lapaz Correa, quien también preside el Comité de Emergencia local.
Sin embargo, los efectos de las inundaciones fueron atenuados porque en los últimos tiempos fueron construidas decenas de viviendas para alojar a las familias evacuadas. En 1998, cuando el Río Negro llegó a 7,35 metros, hubo 711 personas evacuadas, pero hasta ayer, y con una altura mayor, sólo se había llegado a 161 evacuados, la mayoría de ellos alojados en residencias particulares.
En Treinta y Tres, donde se registró el tercer mayor número de evacuados, el río Olimar empezó a descender, y las lluvias cesaron, lo que generó mejores perspectivas para la población. De todas formas, en las últimas horas las evacuaciones continuaban, como consecuencia inevitable del desborde de ríos y arroyos.
En la mayoría de los departamentos afectados, las autoridades esperaban una clara mejora de la situación desde el próximo lunes, de acuerdo con un relevamiento efectuado por El País.
(Producción: corresponsales de El País en Durazno, Soriano y Treinta y Tres).
Habrá frío extremo
La población de las zonas inundadas tendrá un respiro este fin de semana en virtud de que las lluvias cesarán, pero habrá vientos de hasta 80 kilómetros por hora y la temperatura bajará de golpe, y se producirán sensaciones térmicas de entre 4 y 7 grados, según prevé Meteorología. Para hoy, el pronóstico indica que la temperatura comenzará a descender: máximas de 14 grados, mínimas de 8 o 9, y sensación térmica de entre 4 y 7 grados, señaló Bonora. Sólo se producirán "algunos chaparrones", y el cielo estará nuboso. Hasta las primeras horas del domingo continuarán los chaparrones en zonas costeras, pero en las horas siguientes habrá una "rápida mejora"; los vientos disminuirán su velocidad, y la nubosidad se reducirá. El meteorólogo José Serra, en tanto, prevé que desde hoy y hasta el jueves habrá una ola de frío polar, con temperaturas bajo cero.