Días atrás se reunieron los presidentes y algún delegado de los clubes de primera división con el casi Ejecutivo, ya que como en el cantito de los perros, de los cinco miembros que tenía no quedaban más que cuatro y de los cuatro que tenía no quedan más que tres. La reunión fue larga y en algún momento azarosa pero como se podía suponer la sangre no llegó al río. Se sabe sí que los clubes menores, aprovechando la bolada, no quieren más que los grandes integren cuanto órgano exista en la AUF, aspiración que lleva medio siglo y que nunca se pudo concretar. ¿Pero cómo evitarlo?... He ahí la cuestión, ya que si se llegara a un enfrentamiento ¿cuál sería el resultado final?, ni los grandes pueden prescindir de los chicos ni estos de los grandes. La única fórmula que parece atendible está basada en la comprensión de unos y otros para buscar ecuanimidad, lo que en estas épocas parece una quimera ya que cada uno trata de sacar su ventaja.
Por su parte el presidente de Defensor manifestó que no tiene empacho en votar a cuantos sean de Nacional o de Peñarol siempre que sean personas capacitadas para cumplir con las funciones asignadas. ¿Cuáles son los parámetros que enmarcan la capacidad o incapacidad de una persona? Siempre será discutible y tal afirmación parece ser una inteligente salida ya que lo que para otros puede ser sí, para el presidente violeta puede ser no. En otro momento, y referido a la forma de conducción de la AUF, el presidente de River sugirió un sistema parecido al de la Asociación del Fútbol Argentino; una especie de gobernante superior trabajando con los presidentes de los clubes, tal como hace don Julio Grondona (el dueño de la pelota). No funcionó. Incluso alguno se acordó de las piruetas del 90 cuando el mundial italiano, ¿recuerda? Fueron a buscar de apuro al Dr. Julio Maglione para que con todos los poderes manejara el fútbol y le tiraron con una montaña de problemas, lo dejaron solo y así nos fue. El lío no lo arreglaba ni Mandrake.
Otro tema que calentó el partido fue cuando otra vez el presidente de River Plate hizo uso de la palabra para endilgarle a los clubes de tierra adentro que no estaba bien que votaran en bloque, a lo que el presidente de Tacuarembó contestó inmediatamente que eran libres de actuar como más le conviniera. Como se ve mucho ruido y pocas nueces, siendo lo más señalado el hábil tanteo de Figueredo cuando dijo que si los clubes lo proponían, los integrantes del Ejecutivo, daban un paso al costado. Silencio... nadie dijo "esta boca es mía". Nacional y Peñarol quienes a su turno levantaron airadas protestas enfundaron la mandolina, mientras que el resto acompañó el mutis. Como se estila decir últimamente en la reunión "se bajó el perfil", faltando sólo agregar aquella vieja frase hecha "por el bien del fútbol uruguayo".
Aquí no pasó nada y todo seguirá con declaraciones ruidosas sobre reglamentos de goma, impugnaciones, consultas a la FIFA (la que no aclara ni medio) suspicacias y otras yerbas. ¡Ah! También es bueno decir que se jugará una nueva fecha del campeonato Apertura porque, entre tantas idas y venidas, capaz que nos olvidamos de ir a la cancha.
Por Eduardo "Lalo" Fernández