Los líderes políticos quemaron esta noche sus últimos cartuchos de oratoria para tratar de convencer al electorado, sobre todo a los indecisos y a los más jóvenes, para las elecciones locales y regionales que celebra España el domingo.
Al llegar la medianoche del viernes (hora local) terminaron los quince días de campaña electoral, en la que los partidos, con excepción de Batasuna, declarado ilegal por el Tribunal Supremo por su relación con la banda terrorista ETA, intentaron transmitir a los electores las bondades de sus respectivas organizaciones políticas.
En los comicios del domingo, unos 34 millones de electores renovarán los parlamentos de 13 de las 17 regiones, las alcaldías de 8.108 municipios y otras instituciones locales del País Vasco y de Ceuta y Melilla, ciudades autónomas en el norte de Africa.
El presidente del Gobierno y del Partido Popular (PP), José María Aznar, cerró campaña en la plaza de toros de Vistalegre, en Madrid, pidiendo el voto para su grupo para garantizar la "España positiva" frente a una oposición que considera un riesgo porque "puede detener el progreso de España y volver a épocas de paro e inestabilidad".
Aznar reiteró una de las ideas de su discurso electoral según la cual los españoles no deben cambiar la seguridad por incertidumbre, sino mantener la "España positiva" que, a su juicio, garantiza el PP.
"Somos una buena garantía para España y no queremos que nadie la ponga en riesgo", insistió Aznar, entre gritos de "¡presidente!" y "¡no te vayas!".
Aznar reiteró que el suyo es el "gran partido del centro" en el país, una formación moderada y equilibrada que desea seguir construyendo España con la mayoría de los ciudadanos y no quiere que caiga en manos de políticas "radicales y extremistas" que se comportan como "veletas".
En la fiesta de cierre de campaña del Partido Socialista (PSOE), su secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, lamentó que Aznar solicite el voto ahora a los ciudadanos después de no haberles escuchado, y denunció que el Gobierno ha convertido, durante esta campaña, el Consejo de Ministros en una "tómbola de ofertas y en comité electoral del PP".
El líder del PSOE dijo que su partido representa la "esperanza, el futuro y la alegría", frente a un PP que supone "el pasado y el miedo".
Rodríguez Zapatero animó a los ciudadanos a acudir a las urnas a decirle a Aznar que la vivienda es un derecho vital para los jóvenes y no un negocio para los especuladores; que la educación debe fomentar el número de oportunidades; y que la posición de España en el mundo "la decidimos nosotros y no el presidente de EEUU, George W. Bush".
En Bilbao, en presencia del presidente del gobierno regional vasco (lehendakari), Juan José Ibarretxe, y de la presidenta de Eusko Alkartasuna (EA), Begoña Errazti, y de candidatos de la coalición PNV-EA, el líder del Partido Nacionalista Vasco, Xabier Arzalluz, dijo que en el PP "nos mezclan con ETA porque no pueden acabar con ella; es una huida hacia adelante y luego vendrán a por nosotros".
Arzalluz dijo que "vienen tiempos difíciles" para los nacionalistas y aseguró que "tendremos que salir a la calle para apoyar a (el presidente del Parlamento vasco, Juan María) Atutxa y a Ibarretxe".
El pasado día 31, el Tribunal Supremo ordenó la disolución del grupo Sozialista Abertzaleak (SA) por considerarlo sucesor de la ilegalizada Batasuna, pero Atutxa manifestó que el Parlamento vasco defenderá "hasta el final" la autonomía de esa Cámara para decidir sobre la suspensión del grupo político.
El presidente del gobierno regional de Andalucía y del PSOE en la región, Manuel Chaves, animó a los andaluces a que el domingo voten "contra la guerra (de Irak) apoyada por Aznar y contra el ´decretazo´" (reforma laboral que el Gobierno aprobó en mayo del 2002), ya que el presidente del Gobierno "ha convertido estos comicios en un plebiscito".
En Barcelona, los nacionalistas catalanes pidieron el voto para Xavier Trias, el candidato de la coalición Convergencia i Unió (CiU) a la alcaldía de Barcelona, frente al modelo "neoimperial" de España de Aznar y de un Partido Socialista de Cataluña (PSC) que "esconde la senyera" (bandera catalana) y se "avergüenza" de sus símbolos cuando viaja Rodríguez Zapatero a Cataluña.
A los electores españoles les queda ya sólo el sábado como jornada de reflexión antes de ir el domingo a dejar constancia en las urnas de su color político preferido. EFE