Las autoridades canadienses pusieron hoy a los rebaños de otras cuatro haciendas en cuarentena, incluso a tres que participan en la producción alimenticia al ampliarse la investigación para detectar la causa del primer caso del mal neurológico bovino en una década.
La Agencia de Inspección de Alimentos canadiense informó que 13 haciendas han sido puestas en cuarentena, ocho de ellas en Alberta, donde se detectó el reciente caso de encefalopatía espongiforme bovina, dos en Saskatchewan y tres en Columbia Británica.
Las haciendas en cuarentena son productores de alimentos de Columbia Británica, dijo Brian Evans, jefe de la oficina de veterinaria de la agencia. Una de las principales fuentes de contagio es través de los alimentos de fuente animal contaminados.
Las autoridades del sector investigaban la trayectoria de las reses a fin de determinar dónde y cómo vivieron, cuantos terneros tuvieron y qué comieron.
La creciente lista de haciendas en cuarentena refleja la minuciosidad de la investigación, y no que se hayan presentado indicios de una propagación del mal, destacó George Luterbach de la CFIA.
Indicios iniciales señalaban que la res podría haber nacido con el mal en una hacienda canadiense, en lo que podría ser el primer caso de animales nacidos en América del Norte que contraen la encefalitis bovina, que diezmó la industria de la carne de Gran Bretaña en la década del 90. AP