Se levantó la huelga en el fútbol brasileño

San Pablo - El Campeonato Brasileño garantizó finalmente su disputa este fin de semana después de que la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) obtuvo garantías del gobierno de que reinterpretará dos puntos polémicos del "Estatuto do Torcedor".

El gobierno del presidente Lula se negó a eliminar el Estatuto, pero pedirá a la Procuraduría General de la Nación que "reinterprete" especialmente el artículo 19, que establece responsabilidad de los dirigentes de fútbol "independientemente de culpa" ante eventuales hechos de violencia de los fanáticos de su club, tanto dentro como en los alrededores de los estadios.

El nuevo texto, acordado tras una agotadora reunión entre el gobierno y los clubes, dirá que los dirigentes serán responsables sólo después de comprobada imprudencia respecto de las exigencias de seguridad establecidas para garantizar los derechos constitucionales asegurados indistintamente a todos".

Las partes acordaron "maquillar" también la redacción del artículo 37, que prevé la separación de sus cargos de los dirigentes a los que se les inicie proceso por incumplir el Estatuto, que confiere carácter de consumidores a los aficionados e impone fuertes obligaciones a los clubes.

La CBF, impulsada por ocho de la veintena de clubes que integran el poderoso Club de los 13, había decidido ayer paralizar el Campeonato en protesta por la sanción del Estatuto, una medida que generó fuertes protestas.

El Estatuto también es llamado "Ley de Moralización" del fútbol, pues obliga a los clubes, entre otras cosas, a divulgar anualmente sus balances financieros, lo mismo que las recaudaciones de cada partido, dos puntos sensibles para una dirigencia acusada de diversas irregularidades.

La huelga podría haber provocado multas de hasta por 18 millones de dólares contra sus autores, según lo establece la nueva Ley, que entró en vigencia el 16 de mayo con la publicación en el Diario Oficial. ANSA

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