Las importaciones cumplidas (CIF) disminuyeron 14,7% en dólares corrientes en abril, contra el mismo mes del año anterior. En el acumulado enero-abril, la caída fue de 11,4%, en tanto que en los últimos 12 meses, el descenso se ubicó en 31,2%. La información fue divulgada en la tarde de ayer por el Banco Central.
La evolución de las importaciones es de particular utilidad como un indicador de avance del nivel de actividad. Dado el alto grado de correlación que existe entre esta variable y el PIB, a partir de estos datos se pueden sacar algunas conclusiones de carácter preliminares respecto al comportamiento de la actividad económica en los primeros meses de 2003.
Dejando de lado las compras de petróleo y destilados por parte de Ancap (es de recordar que la empresa estatal realiza dichas compras en forma irregular, de acuerdo con la evolución de sus existencias y a los precios internacionales), los últimos datos publicados confirman la tendencia ya observada en los meses previos: las importaciones han dejado de caer. En efecto, en los últimos meses las importaciones sin petróleo y destilados se han estabilizado en torno a los U$S 125 millones mensuales. De acuerdo con este indicador, el nivel de actividad económica ya habría alcanzado un piso durante el corriente año. Sin embargo, aún no es posible inferir a partir de la evolución de las importaciones que se haya iniciado un proceso de reactivación.
En cuanto a la desagregación según destino económico, las compras de bienes de capital continuaron cayendo en forma significativa (aunque el ritmo de caída del componente tendencial se habría desacelerado en los últimos meses), en tanto que las compras de bienes de consumo habrían alcanzado un piso. Las compras de bienes intermedios son las únicas que presentaron una tendencia creciente en los últimos meses, reflejo del incremento de las importaciones en admisión temporaria. Recuérdese que este sistema administrado por el LATU permite la importación libre de impuestos de insumos para la elaboración de productos que luego serán exportados. Es de destacar que las exportaciones industriales continúan sin mostrar una tendencia definida. Por otra parte, todavía no se ha detectado un dinamismo significativo en las producciones de bienes sustitutivos de importaciones.
Entre los componentes de la demanda interna, es el consumo privado el que estaría en mejores condiciones de reaccionar y comenzar a recuperarse. Los gastos de inversión de las empresas se verían postergados para más adelante, cuando disminuyan las incertidumbres existentes y se diluyan paulatinamente las restricciones financieras derivadas de la crisis del año pasado.