Paso a paso. Así está trabajando la delegación uruguaya que viene participando de la asamblea anual de la Organización Internacional de Epizootias que se viene desarrollando en París, y donde la meta es ser reconocido, en las próximas horas, como país libre de fiebre aftosa con vacunación. Con dicho status —actualmente Uruguay es internacionalmente un país con aftosa—, se lograrían ganar nuevos mercados y se estarían exportando productos que hoy no están habilitados para hacerlo —vacunos de carne y ovinos en pie, ganado lechero, algunos cortes con hueso—, lo que ampliaría el espectro de negocios con el exterior.
Los primeros pasos se lograron: primero el Comité de Fiebre Aftosa aceptó el cambio de pasar de 24 a 18 los meses necesarios a cumplirse desde la aparición del último foco para cambiar de categoría. Ayer fue el Comité de Código quien lo aceptó, y ahora se espera que en esta jornada el punto sea aprobado por el plenario que conforman los representantes de 162 países.
Uno de los integrantes de la delegación uruguaya, el Dr. Jorge Bonino Morlán, del SUL, señaló que una vez que se produzca esta autorización de la asamblea, Uruguay deberá solicitar ser incluido en la misma, ya que el último foco aparecido en el país data de agosto de 2001, por lo que ya se cumplieron los 18 meses.
Por otro lado, el Dr. Carlos Correa, delegado del MGAP ante la entidad, fue reelecto por quinta vez consecutiva en el Comité de Administración de la OIE, lo que supone "un nuevo reconocimiento para Correa en particular como para el país en general", señaló Bonino.
LIBRES. En las últimas horas la OIE declaró como zonas libres de fiebre aftosa con vacunación al estado brasileño de Rondonia y a su vecina región boliviana de Chiquitania. El territorio brasileño tiene algo más de 5,5 millones de cabezas vacunas, en tanto que en la región boliviana, de 160 mil kilómetros cuadrados, pastan unos 500 mil bovinos.
Con la decisión sobre Rodania, a Brasil apenas le queda una decena de estados que aún tienen fiebre aftosa.