El delta del río Paraná se consolidará como centro neurálgico para el transporte de cargas del Mercosur y la conexión terrestre entre Chile y Brasil merced al puente Rosario-Victoria que mañana será inaugurado.
El puente, de 54,9 kilómetros de longitud y una altura máxima de 57,9 metros, se constituirá en una alternativa a los otros dos puentes, el subfluvial Santa Fe-Paraná y el Zárate-Brazo Largo, que permiten salvar el obstáculo natural que significa el río en el camino hacia el noreste de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
El coste de la obra, que se inició en 1998 y ha estado a cargo del consorcio Puentes del Litoral, formado por las empresas Impreglio, Iglys, Hotief Ag, Techint y Benito Roggio, ha superado los 350 millones de dólares.
Las constructoras tendrán derecho a la explotación del puente durante 25 años, a contar a partir de septiembre de 1998.
La tarifa se ha fijado en 9 pesos por vehículo (3,1 dólares), según informó hoy el diario Rosario/12 , al señalar que ya hay iniciativas parlamentarias para lograr una rebaja del 30 por ciento.
El diputado nacional Héctor Cavallero, que defiende como precio justo el de 6,30 pesos (2,2 dólares), argumenta que de esa manera se compensarían los incumplimientos de contrato en los que incurrió el consorcio constructor, entre ellos el plazo de entrega.
La comisión renegociadora de los contratos de concesión, creada a partir de la devaluación del peso, en enero de 2002, y dependiente del Ministerio de Economía, analizará esta propuesta presentada por un grupo de legisladores encabezados por Cavallero. EFE