Policía lanzará los operativos de control callejero en la capital

| Procedimientos tendrán las mismas características que los que se realizan para prevenir rapiñas a ómnibus y taxis

Los operativos de control callejero se realizarán. El ministro del Interior, Guillermo Stirling consideró superado el malentendido que ciertas declaraciones del jefe de Policía, José Pedro Delgado, causó y más tarde derivó en la suspensión de la medida.

"La palabra ‘razzia’ en el diccionario policial y también en el ministerial fue eliminada", sostuvo Stirling. La precisión tiene que ver con las expresiones del inspector Delgado en cuanto a que la medida podía llegar a ocasionar que "pagaran justos por pecadores". "La expresión no es de lo más feliz, dado que ni siquiera refleja la forma en que la Policía va a realizar este procedimiento, dando todas las garantías a los ciudadanos", reconoció Stirling. Hecha la salvedad, el secretario de Estado le dio todo el respaldo al titular de la Jefatura de Montevideo.

En líneas generales, el ministro del Interior aseguró que los procedimientos tendrán las mismas características que los que habitualmente se hacen para prevenir rapiñas a taxis y ómnibus. Estas operaciones involucran a unos 300 efectivos uniformados y de particular que periódicamente y en distintos puntos de la capital las efectúan en forma rutinaria.

En vista de ello Stirling recomendó a la población la necesidad de llevar la cédula de identidad para facilitar los procedimientos.

CONTROLES. "Lo primero que quiero destacar es que el jefe Delgado es un muy buen profesional, eso está fuera de toda duda", precisó Stirling.

El ministro esgrimió diversos argumentos para reactivar el plan operativo que quedó en suspenso la semana pasada. "Lo que la ciudadanía pide todos los días es seguridad y lo que anunció el jefe Delgado es ni más ni menos que acentuar algo que ya se está haciendo", apuntó.

En relación a las características de estos operativos policiales Stirling aventó la posibilidad de que los mismos generaran resistencias. "Han habido centenares de procedimientos que se hacen habitualmente contra las rapiñas a ómnibus y taxis que no han generado resistencia, más bien todo lo contrario", argumentó el secretario de Estado. "Tenemos que recordar que hay disposiciones legales que habilitan a la Policía para hacerlos", agregó.

No obstante ello, las críticas hechas por algunos sectores políticos, principalmente por dirigentes del Encuentro Progresista–Frente Amplio, condujo a la suspensión de la medida. "Se suspendió el operativo porque toda práctica policial o toda estrategia ministerial referida a la seguridad tiene que ser meridianamente clara en las motivaciones", respondió ante la consulta formulada por El País, "ni una ni otra circunstancia pueden generar preguntas, o preocupaciones de ninguna naturaleza".

"Yo me afilio al lema que tiene la Escuela de la Policía de Investigaciones de Chile, una de las más prestigiosas de América Latina – comentó – y que dice: ‘Investigar para detener, no detener para investigar’. Esta debe ser la tónica que garantice la gestión policial, preservando los derechos del ciudadano".

Asimismo, el secretario de Estado rechazó cualquier forma de "demonización" de habitantes de barrios con características conflictivas. "Los ciudadanos no van a ser objeto de discriminación de ningún tipo", aunque agregó que "nunca hay que descartar esto como en cualquier organización humana".

PRESIONES. "Hemos demostrado en cuatro años y medio que no actuamos al grito de la tribuna", dijo Stirling al preguntársele sobre la ola de críticas que levantó el anuncio de la medida. "Hubo muchas llamadas de dirigentes políticos y de otras personas preocupadas por el alcance que pudieran tener estas medidas", aseguró, "estas preocupaciones tenían que ver, por un lado porque se suspendía la medida y por otro porque eventualmente se mantuvieran sin aclarar el alcance que tendrían".

"A los que se oponían a la suspensión", indicó, "les manifesté que este Ministerio se ha caracterizado por ser garantista de derechos y que en la medida en que hubiera dudas respecto a las apreciaciones hechas por el jefe de Policía, debíamos aventarlas a efectos de que los procedimientos futuros siguieran siendo realizados como hasta la fecha". En tanto que, a quienes lisa y llanamente se oponían a la medida Stirling les expresó "que toda práctica policial que generara polémica debía suspenderse para poder explicar claramente que los procedimientos policiales se han realizado, se realizan y se realizarán sin menoscabo alguno de los esenciales derechos de los ciudadanos".

"Por otra parte – agregó –, la Policía uruguaya no puede dejar de practicar una modalidad preventiva que es la usual, común, corriente y de claros beneficios para los ciudadanos honestos en todas partes del mundo".

RECOMENDACIONES. "Lo aconsejable es llevar la cédula, primero porque es la identificación natural de una persona", recomendó el ministro, "estamos seguros de que a ninguna persona honesta le va a molestar que le pidan la cédula. En segundo lugar por razones de seguridad personal, en caso de que cualquiera de nosotros tuviera un accidente de esta manera tendremos referencias claras de quiénes somos".

En los controles la Policía solicitará el documento y preguntará por el domicilio de la persona. No se pedirá en este caso ningún tipo de constancia laboral. En tal sentido, el jefe de Policía había aclarado que los controles serían selectivos y dirigidos, principalmente, a aquellas personas que a los ojos de los efectivos policiales demostraran actitudes sospechosas.

"Quiero recordar que en 1999, cuando asumimos en este Ministerio, lanzamos operativos masivos que dieron grandes resultados ya que se pudo detener a muchos delincuentes que estaban requeridos y entonces tampoco hubo ningún tipo de reclamo", concluyó el ministro del Interior.

Las declaraciones que levantaron la polvareda

n El anuncio de los operativos masivos de control fue realizado por el jefe de Policía en una nota publicada por el semanario Búsqueda, en su edición pasada. Allí el inspector principal José Pedro Delgado anunció la medida argumentando que "hay que salvaguardar la calidad de vida y los derechos humanos de la población y para eso hay que ser más enérgicos".

Al explicar el carácter de la medida el inspector Delgado indicó que "toda persona que no justifique debidamente su presencia en una zona de Montevideo que no sea de su residencia y se encuentre en postura sospechosa será conducida a la comisaría, como habilitan las normas vigentes, y luego se dará parte al juez". En esas circunstancias, el jerarca insinuó que podrían "pagar justos por pecadores". Estas afirmaciones despertaron una ola de críticas e inquietudes, fundamentalmente por parte de dirigentes de la coalición de izquierda.

Cuando pocas horas después el jerarca convocó a los medios para anunciar la suspensión de la medida afirmó que Al explicar el carácter de la medida el inspector Delgado indicó "se ha malinterpretado la información que he dado a un semanario, se habló de ‘razzias’ cuando nosotros lo que estamos planteando es controlar a aquellas personas que están en la vía pública y que ocasionan problemas".

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