Washington - Estados Unidos se colocó hoy en alerta naranja ante la alta posibilidad de que se produzcan atentados en su territorio, luego de que el FBI advirtió hoy que el país puede ser la tercera víctima de un ataque luego de los perpetrados en Arabia Saudita y Marruecos.
"El FBI alertó a los sheriff y agentes de los 50 estados que los atentados en Arabia Saudita y Marruecos pueden anteceder a un ataque en Estados Unidos", según una circular.
Sin embargo, el subsecretario de Seguridad Interna norteamericano, Asa Hutchinson, dijo en la Casa Blanca que no existen indicaciones sobre objetivos específicos que llevaron a incrementar el alerta de "amarillo" a "naranja".
El nivel "naranja" del semáforo instituido por la Casa Blanca después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 indica una "alta posibilidad" de ataques sobre territorio estadounidenses o contra objetivos norteamericanos en el mundo.
El regreso de este alerta, anunciado por Hutchinson, hizo reaparecer la amenaza de Osama Bin Laden y su organización, Al Qaeda, en momentos en que Irak dejó de ser una de las principales reocupaciones de la opinión pública estadounidense.
Arabia Saudita, tras los atentados antiestadounidenses perpetrados en Riad el 12 de mayo, no es el único lugar considerado riesgoso. La CIA interceptó señales de un posible plan para un ataque en suelo estadounidense, con detalles que " hacen erizar la piel".
El caso llevó al presidente, George W. Bush, a realizar una reunión de emergencia con sus colaboradores y decidir llevar por cuarta vez desde los atentados del 11 de setiembre de 2001 el alerta al color naranja (alto riesgo).
Ese nivel había sido abandonado por última vez el 16 de abril, cuando finalizaron los combates en la invasión a Irak.
El secretario de Seguridad Interna, Tom Ridge, convocó a los estadounidenses a permanecer "atentos y vigilantes", luego de que la semana pasada se realizaron simulacros de atentados y sus reacciones en Chicago y Seattle.
Junto a Alemania y Gran Bretaña, Washington decidió cerrar hasta el domingo su embajada y consulados en Arabia Saudita, donde surgen señales de una reorganización de Al Qaeda, acusada de los atentados en Washington y Nueva York.
Ningún atentado terrorista se verificó luego del 11 de setiembre de 2001 en territorio estadounidense.
Esta vez fuentes de inteligencia indicaron que el peligro es inminente.
La cadena televisiva ABC informó que funcionarios del área antiterrorista llegaron a la conclusión de que está en curso la primera oleada de ataques de la denominada nueva Al Qaeda , que se teme haya encontrado en Georgia, en las montañas cercanas a Tbilisi, un nuevo refugio para entrenarse y reorganizarse.
Desde la ex república soviética, los militantes de Al Qaeda, según esta tesis, partieron hacia Europa o hacia Estados Unidos.
Luego de las polémicas entre Washington y Riad tras los atentados en la capital saudita, parece que el reino fue el que advirtió a los norteamericanos.
El embajador saudita en Washington, príncipe Bandar bin Sultan, amigo personal de la familia Bush, dijo tener una sensación visceral que algo grande ocurrirá en Arabia Saudita o en Estados Unidos. ANSA