Ginebra | EFE. La viceprimer ministra y titular de Salud de China, Wu Yi, hizo hoy un acto de constricción ante la Asamblea Mundial de la Salud, al admitir que su país no reconoció la gravedad de la epidemia del Síndrome Respiratorio Agudo y Severo (SRAS) en sus inicios.
Ante la sesión plenaria de la Asamblea, que se celebra en Ginebra, confesó que los defectos del sistema público de salud chino quedaron en evidencia con el estallido de la enfermedad.
Entre ellos mencionó la falta de una jerarquía clara de decisiones y la ausencia de canales de información que permitieran seguir la evolución real de la enfermedad, en ese país de 1.300 millones de habitantes.
Sin embargo, y a modo de descargo, la ministra aseguró que apenas se advirtió de que se trataba de una grave amenaza sanitaria, el gobierno colocó la lucha contra el SRAS a la cabeza de sus prioridades.
En este marco se estableció un jerarquía de responsabilidades de las autoridades locales y nacionales, y se enviaron equipos de inspección a 31 provincias, municipios y regiones autónomas para supervisar y colaborar en el control del mal.
Asimismo, se ha creó un sistema de información que impide que las instancias locales encubran o demoren el reporte de nuevos casos de SRAS.
Wu Yi aseguró que se han adoptado estrictas medidas de prevención en escuelas, edificios públicos, empresas y en todos los lugares de concentración de público, así como en todos los medios de transporte, ya sean aviones, trenes, barcos o autobuses.
A esto se suman las drásticas medidas adoptadas para desinfectar los lugares supuestamente contaminados por el virus del SRAS.
La viceprimer ministra china dijo también que el gobierno ha dirigido gran parte de sus esfuerzos a prevenir y controlar esta enfermedad infecciosa en las zonas rurales.
Con este fin -agregó- se ha creado un fondo para ofrecer tratamiento gratuito a los campesinos afectados por el mal, así como atención médica oportuna a los trabajadores inmigrantes que viven en las ciudades.
Para atenuar el panorama gris creado por la rápida propagación del SRAS, la ministra Wu Yi aseguró que, en los últimos días, la epidemia se mantiene "relativamente estable" y se registra una tendencia a la disminución de casos.
Sin embargo, admitió que la situación continúa siendo grave y algunos casos nuevos aparecen a diario.
China es, de lejos, el país más golpeado por el SRAG, pues de un total de 7.864 casos sospechosos en todo el mundo, 5.236 corresponden a China y 1.714 a la antigua colonia británica de Hong Kong.
De las 643 víctimas mortales en todo el mundo, 289 fallecieron en territorio chino y 251 localizadas en Hong Kong.