La ganadería uruguaya sigue luchando en París por recuperar su status de país libre de fiebre aftosa con vacunación. Reconquistar esa calificación perdida dependerá de que hoy martes y mañana miércoles la Comisión del Código de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), vote la modificación del código zoosanitario ya propuesta. De aprobarse los cambios, el jueves deberán ser votados por el Plenario de la OIE.
Hasta ahora, para que un país pudiera volver a recuperar el reconocimiento, debe esperar dos años sin que se registren re-infecciones y Uruguay lleva recién poco más de 18 meses en tal condición: el último foco fue el 21 de agosto de 2001, en San José.
La propuesta a votarse reduce de 24 a 18 los meses para que pueda acceder a la nueva condición sanitaria (mientras tanto es país con fiebre aftosa) y por consiguiente, automáticamente, Uruguay ya podría acceder.
La delegación compatriota, en el marco de la 71a. Asamblea Anual de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), sigue cumpliendo los pasos formales para llegar a la meta y, por el momento, es optimista.
Según información que pudo recabar El País, ya se reunió con la Comisión de Fiebre Aftosa y la propia Comisión del Código, chequeando que tuviera las pruebas suficientes que demuestran que no existe actividad viral en el país —no hay virus vivo— y fundamentando por qué Uruguay quiere volver a ser libre de aftosa con vacunación.
Según se supo, el encuentro fue rápido y formal, no existiendo objeción alguna ni se planteará ningún obstáculo técnico para que se pudiera volver a integrar el listado de países libres con vacunación, pero todo dependerá de la votación final de los 164 países miembros.
Para confirmar que no tiene fiebre aftosa en el territorio nacional, Uruguay se basa en un relevamiento de muestras sanguíneas de bovinos y ovinos, compuesto por más de 18.000 unidades y efectuado al azar. Es que como los lanares no se vacunan y conviven con los bovinos alimentándose del mismo pasto, si hubiera virus, al no tener las defensas que podría generarles una vacuna, actúan como centinelas y serían los primeros en enfermarse. Y ello no ocurre.
PODER. La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) fue creada en enero de 1924 por 28 países, pero hoy cuenta con 164 miembros y algunos observadores. Cada miembro se compromete a declarar las enfermedades que afectan a los animales en su territorio y la OIE transmite esa información a los demás, para que puedan protegerse. Asimismo establece las normativas sanitarias para el comercio de animales vivos y sus subproductos, entre las que se encuentra el Código Zoosanitario Internacional, con procedimientos específicos para cada enfermedad. Esas normas son elaboradas por distintas comisiones especializadas, compuestas por los mejores científicos del mundo.
¿Qué peso tienen las normativas? El suficiente como para que la Organización Mundial de Comercio (OMC) las utilice como referencia.
HOMENAJE. Los Dres. Recaredo Ugarte (director general de Servicios Ganaderos del MGAP), Carlos Correa (delegado de Uruguay en la OIE) y Jorge Bonino Morlán (representando a la ARU y el SUL), conjuntamente con el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ing. Agr. Gonzalo González, participaron del homenaje realizado por el organismo internacional al Dr. Raúl Casas Olascoaga, desarrollado en el marco de la 71? Asamblea Anual, que se viene cumpliendo en París.
Es el primer uruguayo que recibe la Medalla al Mérito del organismo, como tributo a más de 50 años ejerciendo la profesión. Casas Olascoaga, que fue presidente del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa, fue y es un referente en la lucha contra la aftosa que aplica, no sólo Uruguay, sino toda Sudamérica.
Un organismo de peso
En 1990 la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) estableció la primera lista de países libres de ciertas enfermedades, comenzando primero por la fiebre aftosa, debido a la importancia que tiene sobre el comercio internacional. Hoy ya está trabajando para poder confeccionar una similar, pero vinculada con la Encefalopatía Espongiforme Bovina, conocida como "enfermedad de la vaca loca".
Cada país miembro debe enviar las pruebas necesarias para demostrar la inexistencia de la enfermedad, la Comisión de Fiebre Aftosa las analiza y posteriormente las eleva al plenario para que éste las vote.
La primera lista de países libres de aftosa con vacunación fue publicada por el organismo en 1995, donde también estuvo incluido Uruguay. El país perdió el lugar tras la epidemia de aftosa desatada en abril de 2001.
Posibilidad
Cuando Uruguay sea reconocido como país libre de fiebre aftosa con vacunación por la OIE, podrá contar con un mejor acceso a los mercados. Por ejemplo, se podrían comenzar a comercializar hacia Brasil cortes de carne con hueso y, eventualmente, tambien ovinos en pie.
Otros países, interesados en ganado lechero en pie, como algunos africanos y asiáticos, establecieron que tal condición habilitaría la concreción de negocios.
A su vez Arabia Saudita permitiría la exportación de ovinos en pie, del cual fue fuerte importador previo al retorno de la enfermedad en el 2001.
Y seguramente el anuncio contribuiría a que EE.UU., cuyas autoridades sanitarias continúan el proceso burocrático de respuesta a los comentarios, cuente con más elementos a favor para habilitar la entrada de la carne.