Washington | AFP. "La guerra en Irak provocó mucho menos daños de lo que muchos esperaban", afirmó hoy un alto responsable de la defensa estadounidense al asegurar que "la situación global no es desesperante" pese a la crisis sanitaria.
El subsecretario de Defensa, Douglas Feith admitió en una audición parlamentaria que "existen problemas humanitarios, sobre todo en lo que hace a la provisión de agua y electricidad, pero la situación global no es desesperante".
"No existe una crisis alimentaria en Irak (...) hay una crisis de salud", precisó frente a la comisión de relaciones internacionales de la Cámara de Representantes.
Feith aseguró que Irak, actualmente en medio del caos, sufre más por el estado de deterioro heredado del régimen de Saddam Hussein que por los estragos de la guerra.
"Los principales problemas proviene del deterioro de la infraestructura anterior a la guerra y de la violencia de posguerra cometida por los baasitas y los crímenes comunes", afirmó.
"La coalición estadounidense-británica tuvo éxito en la prevención de una crisis humanitaria gracias a una coordinación entre agencias sin precedente y a la preparación y talento de nuestras fuerzas de combate", agregó Feith.