El modelo de seguridad pública uruguaya ha despertado interés en las autoridades brasileñas. Ello se hizo evidente en la visita que hace pocos días efectuó el secretario nacional de Seguridad, Luiz Eduardo Soares, cargo equivalente al del subsecretario del Interior en Uruguay.
"Esto es superior a todas las experiencias que he conocido", dijo el representante del gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva al referirse a la política de acercamiento entre Policía y comunidad.
Las problemas que presenta la seguridad pública en Brasil son ostensiblemente, diferentes a las de Uruguay. "Nuestras prioridades son el tráfico de armas y de drogas, problemas muy extendidos en nuestro país y que sólo podremos enfrentar con prevención", argumentó Soares, "la autoestima de nuestros jóvenes es muy baja, jóvenes de 15 a 24 años que son invisibles socialmente cuando reciben un arma de manos del crimen organizado pueden producir un sentimiento de miedo, de conquistar un significado social".
Sin embargo Soares cree que el método más idóneo para enfrentar este tipo de criminalidad es el desarrollado por el Ministerio del Interior uruguayo. La mayor inserción de las comisarías en los barrios, la creación del Cuerpo de Policía de Proximidad y las comisiones de seguridad barrial son los ejes principales de esta política que ahora los brasileños pretenden implementar en su país.
Para el secretario de seguridad norteño el mayor logro uruguayo es el nivel de consenso que se logró a nivel político para enfrentar este tema, aspecto que Soares puso de relieve.