"No hay precedentes históricos de lo que pasó en esta ciudad"

| Unas 36.100 personas siguen aún alojadas en escuelas, en la estación de ferrocarril y en predios municipales

SANTA FE, Argentina | ANSA

El gobernador de Santa Fe, el ex piloto de Fórmula Uno Carlos Reutemann, estimó en unos 670 millones de dólares las pérdidas ocasionadas por las peores inundaciones de la historia argentina, que dejaron un número aún impreciso de muertos y arrasaron con viviendas, caminos, cosechas y ganado.

"No hay antecedentes históricos de lo que le pasó a la ciudad. Es una cuestión de la naturaleza que sobrepasa los 500 años de historia. Hay lugares que jamás se habían inundado antes", explicó Reutemann a ANSA durante un sobrevuelo en su helicóptero privado por Santa Fe, capital de la provincia homónima.

"Lo prioritario ahora es sacar el agua del ejido de la ciudad", dijo el gobernador sobre la situación actual de la capital santafesina, donde todavía siete barrios están inundados, después de que el jueves pasado lograra controlarse la filtración del río Salado.

"En ocho o diez días las bombas sacarán toda el agua", estimó Reutemman, tras recorrer la instalación de dos drenadores situadas a orillas del Salado.

El gobernador estimó en "unos 2.000 millones de pesos" (alrededor de 670 millones de dólares) las pérdidas totales de la provincia, teniendo en cuenta además "que el 50 por ciento de la superficie de la provincia está bajo aguas, se pierden las cosechas, cabezas de ganados".

CIFRAS. El 29 de abril pasado la capital comenzó a vivir la peor inundación desde su fundación en 1573, y sólo en una hora y media ingresaron a la ciudad 25 millones de metros cúbicos de agua por el desborde de la defensa oeste de la ciudad, a orillas del Salado.

Un cuarto de la población, más de 100.000 personas, debió abandonar sus casas.

Actualmente, unas 8.600 viviendas —según datos oficiales— se encuentran todavía bajo aguas altamente contaminadas, que emanan un hedor insoportable, producto básicamente de cientos de animales muertos y residuos cloacales que llevaron a las autoridades a decretar el estado de emergencia sanitaria.

Además, unas 36.100 personas continúan alojadas en centros de evacuados (escuelas, predios municipales o ferroviarios) y otras 87.000 en carácter de autoevacuados, aquellos que se trasladaron por sus propios medios a casas de familiares o amigos.

Los fallecidos en Santa Fe, arrastrados por las aguas, son oficialmente 24, la mayoría ancianos y tres niños, pero todavía no existe una idea exacta, aunque las autoridades admitieron que pueden hallarse más cadáveres una vez que se retiren las aguas.

El Centro de Búsquedas de Personas de Santa Fe informó que hay unas 700 personas "desaparecidas o desencontradas con sus familias", mientras la semana pasada una fiscal federal estimó en 1.775 los desaparecidos, en base a denuncias de familiares y del cruce de listas de evacuados y autoevacuados.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar