KINSHASA | EFE
Una nueva matanza de civiles, con catorce muertos, incluidos dos sacerdotes, se registró el fin de semana en el este de la República Democrática de Congo (RDC), donde centenares de soldados uruguayos de las fuerzas de la ONU intentan hacer frente a dos milicias rivales.
La matanza, en una parroquia, promete dar urgencia a las solicitudes para que se refuerce el contingente uruguayo de la Misión de Observación de la ONU en Congo (Monuc) y le permita tomar la iniciativa frente a las milicias étnicas lendu y hema, que luchan desde hace cinco días en las calles de Bunia.
La organización humanitaria Oxfam-Intermon señaló en un comunicado que "para una población de 340.000 la misión de la ONU carece tanto del mandato como de los recursos para garantizar la paz y proteger a los civiles".
"Los efectivos de Monuc sobre el terreno han tomado acción, pero la situación les supera", añadió.
En la ciudad de Bunia, capital de la provincia de Ituri, unos 400 Cascos Azules uruguayos (que fueron reforzados este fin de semana hasta llegar a 635 efectivos) se quedaron solos ante el peligro cuando los 7.000 soldados ugandeses desplegados en zona completaron el miércoles pasado su repatriación en cumplimiento de los acuerdos de paz.
Desde entonces, los uruguayos ya han tenido que recurrir al uso de las armas para proteger a la población local frente a los milicianos, que incluso lanzaron el sábado proyectiles de morteros que cayeron dentro del recinto que sirve de sede local para la Monuc y donde se habían refugiado centenares de habitantes locales.
"Solo una nutrida respuesta de cañones automáticos repelió el ataque", afirmó un religioso en Bunia consultado por la agencia EFE.
ALARMA. El presidente de turno de la Unión Africana (UA), Thabo Mbeki, "alarmado" por la situación, ha dejado saber que pedirá esta semana a la ONU que sus fuerzas de paz tengan toda la libertad para abrir fuego contra los milicianos en cuanto sea necesario para proteger a los civiles.
Mbeki, que es también jefe de Estado de Sudáfrica, instará al secretario general de la ONU, Kofi Annan, a permitir a sus tropas de paz actuar con mayor contundencia, según dijo su consejero para Seguridad, Billy Masethla, al dominical sudafricano "Sunday Times".
De otra manera, Masethla avisó, Mbeki pedirá la retirada las fuerzas de la Monuc para permitir el despliegue de efectivos de la UA, "con un planteamiento mucho más ofensivo".
Desde la retirada de los ugandeses, al menos 28 civiles, entre ellos un total de tres sacerdotes, han muerto y 120 personas han sido heridas, pese a los esfuerzos de la Monuc por proteger a la población local.
REPARTO DE COMIDA. Los soldados uruguayos empezaron ayer a controlar la distribución de alimentos a la población local, principalmente bizcochos, aceite y harina, en medio de una calma precaria.
"Es una calma relativa, sin disparos, pero la tensión aún reina", dijo a la Radio Okapi de Kinshasa el portavoz de la Monuc en Bunia, Mamadu Bah.
Los soldados uruguayos fueron movilizados para garantizar el reparto de comida después de que el sábado varias decenas de trabajadores de organizaciones humanitarias fuesen evacuados de Bunia debido a los combates y los soldados de la ONU tuviesen que encargarse de los almacenes de alimentos.
"El Gobierno monitorea de cerca la situación"
Las autoridades uruguayas trataron de restar dramatismo a la situación de los Cascos Azules destacados en el Congo y aseguraron que el Gobierno "monitorea permanentemente la situación".
El ministro de Defensa, Yamandú Fau, señaló que "no ha habido enfrentamientos en los que participaran soldados uruguayos" y precisó que entre los efectivos de las fuerzas de paz "no hay heridos, no hay problemas sanitarios ni de alimentacion".
Fuentes militares reconocieron que hay tensión y que la situación es difícil, pero "tiende a normalizarse luego de los incidentes del viernes".
Las fuentes agregaron que "todas las misiones de paz conllevan riesgos", pero estimaron que la situación en la ciudad de Bunia, al este del Congo, "está relativamente bajo control".
El enfrentamiento tribal entre los Lendu y los Hema obligaron a unas 500 familias a refugiarse en la zona del cuartel general de los Cascos Azules uruguayos, según un corresponsal del sitio informativo Newsday.com que cubrió los incidentes en el lugar.
Los efectivos debieron soportar el fuego continuo de los Lendu, informó Newsday.com, que precisó que varios soldados uruguayos debieron tomar posiciones de batalla en ventanas, puertas y tejados del cuartel general de la ONU.
Los Lendu y los Hema, cada tribu con unos 1.000 combatientes, son los principales enemigos.