NUEVA HELVECIA | PEDRO CLAVIJO
Con casi 600 asistentes procedentes de todo el país, el 2do. Congreso Nacional de Ecoturismo logró catapultar un tipo de turismo que todavía es una opción incipiente en Uruguay pero que ya se instaló como alternativa real, sobre todo cuando se piensa en el objetivo siempre presente y nunca alcanzado de tener turismo todo el año.
El propio Ministro de Turismo, Juan Pedro Bordaberry, celebró enfáticamente "este patrimonio natural de los uruguayos", que ha transformado al sector servicios en potencial fuente de recursos que se verá explotada con marcado acento.
"El Ecoturismo ya nos rompe los ojos", expresó el secretario de Estado, al reconocer que nuestro país tiene "condiciones tremendas" al respecto. La naturaleza que "ya en muchos lugares no se encuentra", la seguridad, "el encontrarnos libres de una cantidad de enfermedades", junto con la cercanía de los distintos destinos de Ecoturismo existentes en el país, "nos permite alentar grandes esperanzas de que estamos en presencia de un potencial extraordinario para ofrecer".
"En pocas horas, quien visite nuestros lugares puede disfrutar de diferentes paisajes y realidades, cosa que es muy difícil encontrar en otros países", razonó el jerarca. Ante la atenta mirada de los congresistas que acudieron de cada rincón del país, Bordaberry reclamó una apuesta firme de participación con el fin de elaborar estrategias definidas que condicionen un programa que seduzca, para atraer turistas. Recordó que de un Congreso de este tipo, salieron las torres de avistajes y de aves, el Parador del Penitente y otras infraestructuras actualmente en ejecución, como los senderos de aves.
ECOETIQUETADO. El desafío es "armarse para vender". Durante tres días se habló en Nueva Helvecia de la urgente necesidad de una planificación integrada, conjuntamente con la formulación de políticas y estrategias que consideren la certificación turística como uno de los objetivos a alcanzar.
Ha quedado claro un impulso continuo por entender que la oferta de turismo sostenido y el ecoturismo se puede regular mediante el uso de etiquetas ambientales y programas de certificación, que garanticen el medio ambiente y el progreso hacia un desarrollo sostenible.
Una gran variedad de programas de etiquetado ambiental y certificación fueron creados en diversas partes del mundo, lo que ha permitido informar a clientes y consumidores de la calidad y el respeto al medio ambiente del producto o servicio en cuestión.
En Uruguay aún no existen normas nacionales para la certificación, pero este Segundo Congreso comenzó a delinear los elementos para lograr el objetivo.
ALTO NIVEL. En el Congreso se entendió que el ecoturismo es un agente dinamizador del desarrollo local y regional y que cada departamento, ciudad, pueblo o villa, "tiene su punto de interés", que le puede generar recursos impensados. "Es hora de pensar, trabajar, encontrarnos y sostener una imaginación ilimitada", sostuvo Roberto Bennet, asesor del Ministerio de Turismo.
El intendente de Colonia, Carlos Moreira, fue claro en destacar la alta calidad de este Congreso que logrará alimentar los temas fundamentales para alcanzar las políticas a largo plazo.
El jerarca comunal destacó la necesidad de sumar esfuerzos, "tal como nosotros lo venimos haciendo con los sectores privados, aspecto que nos ha dado grandes resultados". En busca de "lo que tenemos", Moreira se refirió a la zona particular del Uruguay que en el departamento de Colonia puede llamarse "el rinconcito europeo en el país. Este lugar es diferente a todos, porque aquí confluyeron austríacos, alemanes, saboyanos, suizos, para generar un lugar diferente en cuanto a su identidad, costumbres, música, gastronomía, que actúan como imán para traer gente a esta Colonia Suiza, por ejemplo", expresó.
El jerarca municipal dijo estar sorprendido por la enorme cantidad de gente que se acerca a observar la elaboración de los riquísimos quesos de la zona, o saborear las mermeladas artesanales o la comida suiza, o el trabajo de un tambo. "Todo eso se explota en el mundo, y nosotros empezamos a verlo, y esta nueva visión contribuye a que se acerquen los visitantes", terminó diciendo.
El ministro de Turismo Juan Pedro Bordaberry entendió finalmente que desde ahora, el nuevo desafío es el de vender. Indicó que el año pasado se puso mucho énfasis en ordenar cómo se debía "ser un país ecoturista", ahora se deben poner de acuerdo en cuál es la estrategia para venderlo, hacer la publicidad y buscar el relacionamiento.