A contrapelo de la opinión mayoritaria en el Frente Amplio, el senador Danilo Astori extendió una carta de crédito a la propuesta de ajuste político lanzada la pasada semana por el líder del Herrerismo, Luis Alberto Lacalle.
"Es un asunto digno de estudio. Más que un tema cuantitativo, es un mensaje cualitativo, sobre todo en estas épocas muy difíciles", argumentó.
"Creo que hay que estudiar el planteo tanto por lo que significa institucionalmente, como también lo que refiere a las propuestas de repercusión sobre la administración de las cuentas públicas", agregó.
El último lunes, el Herrerismo presentó el proyecto de ley constitucional en el Palacio Legislativo. Lacalle dijo que el proyecto fortalece el gobierno representativo, mejora el control sobre el sector público, limita el déficit fiscal y mejora la gestión del gobierno municipal.
Concretamente, entre otros puntos, propone bajar de 99 a 67 diputados y de 30 a 24 senadores, elimina el llamado "tercer escrutinio", fija un tope de 2% del PBI para el déficit fiscal y obliga a las intendencias a limitar el presupuesto para salarios en 50%.
"Desde el punto de vista parlamentario, siempre habré de preferir la supresión de una cámara a la reducción del número de parlamentarios", dijo Astori. Y acotó que la posible cámara a eliminar es el Senado. "Seguiríamos trabajando con Diputados, con los mismos mecanismos de representación proporcional, en la medida que lo que hay que evitar con un ajuste de este tipo en el Parlamento, es que se perjudique la presencia de alguna fuerza, o se llegue a obstaculizar el acceso de algunos sectores de opinión", consignó Astori.
"El ajuste —insistió— nunca puede ir en contra de las bases de la convivencia democrática. Hay que estudiarlo. Vale la pena hacerlo".
En cuanto a los topes para el déficit y los presupuestos municipales, Astori dijo que es una medida correcta. "Todo eso me parece bien", subrayó.
El proyecto plantea asimismo un mayor control de las finanzas y el gasto público a través de otras aristas: las observaciones del Tribunal de Cuentas no se podrían eludir con la "reiteración del gasto" y si el Senado no lo autorizara en un plazo de 10 días, quedaría firme la observación del organismo de contralor.
"Comparto ese tema y además también coincido con la idea de designar en un plazo razonable a los integrantes de las direcciones de estos organismos, para que no ocurra lo que está pasando ahora. También esos puntos es menester analizarlos en profundidad, porque son propuestas importantes", concluyó.
RECHAZO. En otras filas del Frente Amplio, el común denominador fue la reprobación. "Hay descreimiento en el sistema político, pero no se resuelve bajando el número de legisladores. Eso no le da más agilidad al Parlamento", dijo el senador Alberto Couriel (Vertiente Artiguista). "Para dar agilidad, no me molesta que haya una sola cámara", acotó.
"La credibilidad se pierde por elementos de corrupción y porque las políticas económicas no atienden a la sociedad. Acá hay un tema central: para bajar el gasto lo que hay que eliminar es el clientelismo político. ¿Ponerle una rigidez de 2% sobre el PBI al déficit? Simplemente me parece un disparate... A veces el déficit fiscal no es malo, si se procede a una política fiscal en forma anticíclica".
Asimismo, según el senador Enrique Rubio, el proyecto ataca al Frente Amplio porque propone un número menor de diputados para Montevideo y Canelones, donde la izquierda "tiene un mayor potencial".
Por su parte, el diputado José Bayardi calificó el proyecto de "oportunista" y su compañero de bancada, Roberto Conde, de "artificioso".
"Es un mero ejercicio político; se trata de ocupar el tiempo en algo y distraer al personal", sentenció el senador socialista Reinaldo Gargano.
"Es buena la hora. Porque, por un lado, con el excesivo uso de las facultades constitucionales de democracia directa que se desvirtúan en su cumplimiento, y por otro, con una sistemática campaña de menosprecio hacia la función pública, es preciso que se reivindique al gobierno democrático—representativo como el centro de la acción pública del Uruguay", dijo Lacalle, el lunes, en su discurso de presentación del proyecto.
PROCEDIMIENTO. Los diputados herreristas, Fernando Araújo y Gustavo Borsari, integrantes de la comisión de Constitución y Códigos, pedirán la comparecencia de la Corte Electoral ante el colectivo parlamentario para, entre otros puntos, hablar sobre el "tercer escrutinio", o adjudicación de bancas sumando los "restos" del partido.
"En 1999 resultó electo un diputado que obtuvo 2.370 votos en San José donde sufragan aproximadamente 70.000 ciudadanos. No hay duda de que su representatividad en relación a la población es muy pequeña", dice la exposición de motivos del proyecto.
En cuanto a las observaciones del Tribunal de Cuentas, los diputados herreristas harán hincapie en comisión sobre la enorme cantidad de observaciones que no son consideradas por el Parlamento.
Lacalle comentó a El País que aproximadamente 500 expedientes por año llegan a la Asamblea General conteniendo más de una observación. "Sin temor a exagerar, hay 1.000 observaciones por año. Y desde 1985, ninguna fue tratada por la Asamblea General. Esto demuestra hasta qué punto es teórico el control del Tribunal de Cuentas. Y hasta qué punto es frustrante para los propios funcionarios estar controlando la legalidad de un gasto", dijo.
Ramírez: "traiciona" actitud histórica
El líder de Desafío Nacional, Juan Andrés Ramírez, dijo ayer que quitarle 32 diputados a la Cámara, "es como si dijéramos, vamos a pintar el frente de la casa cuando la casa se está derrumbando. Primero que nada hay que arreglar los cimientos de la casa, luego la rajadura de las paredes, luego el techo y después, si nos sobra, pintaremos".
Agregó que la reforma electoral que se pretende "traiciona la representación proporcional integral" impulsada históricamente por el Partido Nacional.
Al cerrar un congreso de la Lista 903 de Montevideo, Ramírez también cuestionó que se haya propuesto poner un tope al déficit fiscal. Seguidamente, preguntó cómo se logra esto: "¿Reduciendo el gasto en alimentación, en salud, o en el salario de los funcionarios?".
Según el ex candidato presidencial blanco, la propuesta del Herrerismo "debería tener fundamento ético y práctico".
En tanto, el diputado Alvaro Alonso, fue también crítico sobre el poyecto herrerista. "Se prioriza la desarticulación política del Parlamento", dijo y enfatizó que "el error está en decir que con eso se van a arreglar las cosas".
"¿Por qué va a ser más eficiente el Parlamento? Es un razonamiento falso, sin sentido y demagógico", concluyó.
El proyecto
Poder Legislativo. Se reducen los diputados a 67 y los senadores a 24. Se vuelve al diputado por departamento. Se aseguran al menos dos por cada departamento. Los departamentos con más ciudadanos estarán mejor representados. En el Senado, se mantiene la representación proporcional integral. Se modifica, restringiéndolo, el sistema de suplencias legislativas.
Gasto. El déficit fiscal se limita al 2% del PBI. Las observaciones del Tribunal de Cuentas no se podrán eludir con la "reiteración del gasto". Limitaciones presupuestales: Parlamento, hasta 1,5% del Presupuesto Nacional; Presidencia de la República, hasta 1% del Presupuesto; y Juntas Departamentales, hasta 2% del Presupuesto Departamental. Departamentos. Adecuación del número de ediles a la población departamental, entre un máximo de 31 y un mínimo de 15. El presupuesto departamental puede asignar un máximo de 50% a sueldos, el resto será para gastos e inversiones.
Plazos. Se establecen plazos para la designación del Tribunal de Cuentas, Corte Electoral y Juntas Locales. Mercosur. Se da validez jurídica interna a las medidas que adopten los órganos del Mercosur. En el resto de los países de la región ya rige esta norma.