Durante 2002 las ventas de las 15 empresas de seguros que operan en Uruguay cayeron un 4,06% en términos constantes (34% en dólares), pero hacia el interior del sector las pérdidas se circunscribieron a las firmas privadas, dado que el Banco de Seguros dio ganancias. Sin embargo, las privadas aumentaron su participación en el mercado que está desmonopolizado, llegando al 45,1%, cuando en 2001 habían ocupado un 36% de este sector de actividad.
Estas cifras surgen de los balances de todas las empresas, hechos público por el Banco Central del Uruguay en la semana pasada. Sobre esas cifras, El País conversó con Andrés Elola, vicepresidente de la Asociación Uruguaya de Empresas Aseguradoras (Audea).
Elola, gerente general de Surco Seguros, señaló que 2002 "fue un año difícil, en el fondo previsible a la luz de lo que pasó en Uruguay. El sector de los seguros está muy vinculado al desarrollo económico del país".
VENTAS. El directivo expresó que en todo 2002 las primas netas emitidas representaron U$S 209 millones, cuando en 2001 habían representado U$S 318 millones, lo que implica una caída de 34% en esa moneda.
"Esto se debió a que gran parte de la facturación es en moneda nacional, los costos son también en moneda nacional, pero no todo. A precios constantes la caída es mucho menor, es del 4,06%. Hay gran parte de los insumos que son en moneda extranjera. Creo que la medida de referencia en un país como Uruguay es el dólar, si bien no expresa la caída real de las pólizas emitidas" comentó.
Elola comentó que "lo deprimido del mercado se nota en los autos que se ven en la calle con daños en su carrocería y eso tiene que ver con que la gente ha optado por hacer seguros más chicos, básicamente cubriendo el daño a terceros y la responsabilidad civil".
De todas maneras puntualizó que "el sector seguros cayó menos de lo que cayó el Producto Interno Bruto (10,8% en 2002), por lo que la penetración de los seguros en el Uruguay con relación al PIB medido en dólares aumentó. Igual es un número bajo. En 2001 estaba en 1,6% y ahora está en 1,7%".
ELASTICIDAD. Elola consideró que esto demuestra que en el sector "hay menor elasticidad y que la gente tiende a tomar preferencias con algunos productos a mantener y otros no. En momentos de incertidumbre vimos que la gente tiende a valorar más aún la necesidad de tener algún tipo de protección". Para las empresas privadas este fue de todas maneras un dato alentador, pues consideran que se protegen las inversiones que realizan.
Analizando las cifras por pólizas, las diferencias fueron notorias. Mientras la venta de seguros de vida aumentó 13% en términos constantes, los seguros para automóviles cayeron un 11%. Las pólizas por incendios aumentaron un 18%, pero su incidencia en el total es menor. El 70% de las pólizas del mercado corresponden a autos, accidentes de trabajo y vida.
"Lo que es muy significativo es lo que cayó la venta de seguros de accidentes de trabajo, que está dentro del monopolio del Banco de Seguros. El descenso fue de 31% en el año y eso está vinculado a la desocupación" estimó.
En cuanto a los resultados de todo el sector, hubo pérdidas de U$S 3 millones en el conjunto del año. Esto se debió más que nada a las empresas privadas, que perdieron U$S 6 millones, dado que las cifras preliminares (aún no están auditadas) del BSE indicaron una ganancia de U$S 3 millones.
Las pérdidas se debieron según Elola a la desvalorización de las inversiones de las empresas, fundamentalmente a la depreciación de los títulos de deuda que tienen. Alrededor de un 55% de las inversiones están colocadas en bonos.
A pesar de las pérdidas, los puestos de trabajo se mantuvieron relativamente estable. Elola comentó que las empresas privadas pasaron de ofrecer 500 puestos en 2001 a 480 en 2002.
PRIVADOS VS. PUBLICOS. En cuanto a la participación de las empresas privadas en el total del mercado que está liberado a la competencia, ésta aumentó de 36% a 45,1%, informó Elola.
"La empresa pública es mayoría en algunos ramos y en otros es minoría, como seguros de vida. Esto tiene que ver con una cultura que se va afianzando en el Uruguay que tiene que ver con valorar a las empresas por sus servicios y su capacidad de responder a los requerimientos" opinó.
Las cifras concretas muestran que en seguros de autos la participación de los privados fue de 40% y en seguros de vida fue de 57%. Elola recordó que en 1995, año en que se desmonopolizó por ley el mercado de seguros, en todos los rubros las empresas privadas "tenían 0% del mercado. En siete año pasamos a ser casi la mitad".