Cuatro militares, quienes se encontraban declarados en rebeldía en una plaza del este de Caracas desde finales del año pasado, sólo aguardan los trámites del gobierno venezolano para obtener el salvoconducto que le permitirá asilarse en República Dominicana y Uruguay.
El ministro de Interior y Justicia, general retirado Lucas Rincón, expresó que las autoridades venezolanas aún están procesando los datos del caso para otorgar el salvoconducto que le permitirá a los militares salir de la embajada rumbo al aeropuerto.
"No puedo decir ni día ni fecha" de la entrega de los salvoconductos, declaró Rincón al ser consultado sobre el asilo territorial que otorgaron el 30 de abril los gobierno de República Dominicana y Uruguay a los militares rebeldes venezolanos.
Ambos gobiernos aprobaron el asilo alegando "razones humanitarias" y el respeto al derecho internacional.
El gobierno del Uruguay otorgó asilo a los capitanes retirados del ejército Carlos Blondell y Otto Gebauer, quienes estaban siendo procesados por tribunales militares por su participación en el fallido golpe de abril del 2002.
Blodell y Gebauer son señalados de haber formado parte del grupo de militares que custodió al presidente Hugo Chávez durante su reclusión en una base militar del centro del país en la intentona golpista.
También por esos cargos eran procesados los ex capitanes de ejército Alfredo y Arturo Salazar, hermanos a quienes República Dominicana les concedió asilo.
Rincón enfatizó que el gobierno "como siempre lo ha hecho, se acogerá al vía del derecho internacional" y permitirá en su momento la salida del país de los capitanes disidentes.
En abril pasado, seis militares disidentes pidieron asilo en las embajadas de República Dominicana, Perú y ahora Uruguay.
Dos ellos, los oficiales Wismerck Martínez y Gilberto Landaeta, que solicitaron asilo al Perú, todavía esperan una decisión del gobierno peruano.
Los seis militares forman parte del centenar de oficiales que se declararon el rebeldía en octubre pasado, y que se mantienen en la plaza Francia del este de la ciudad en señal de protesta exigiendo la renuncia del mandatario venezolano.
El gobierno se ha negado a sacar del lugar y detener a los militares disidentes argumentando que la plaza Francia forma parte de la jurisdicción del alcalde opositor del municipio capitalino de Chacao, Leopoldo López.
El centenar de militares rebeldes fueron pasados a retiro a finales del año pasado por orden de Chávez.
Los seis militares rebeldes se suman a la lista de tres opositores que han abandonado el país en condición de asilados en menos de un año.
El primero en pedir asilo fue el empresario Pedro Carmona, quien asumió el gobierno por 48 horas durante la intentona golpista de abril. Carmona obtuvo un asilo diplomático de Colombia a finales de mayo del 2002.
Un mes después el contralmirante Carlos Molina Tamayo, ex jefe de la casa militar de Carmona, se asiló en El Salvador.
El pasado 27 de marzo el gobierno Costa Rica otorgó asilo al dirigente sindical Carlos Ortega, quien se declaró un "perseguido político" luego que un tribunal ordenó su captura por la participación que tuvo en el paro opositor que se realizó entre diciembre y febrero. AP