El XXIII premio Príncipe de Asturias de las Letras concedido hoy en Oviedo, España, valoró el compromiso y la defensa del "diálogo entre culturas" que impregnan las obras de las escritoras estadounidense Susan Sontag y marroquí Fátima Mernissi.
El jurado, presidido por el director de la Real Academia de la Lengua (RAEL), Víctor García de la Concha, decidió galardonar a las dos escritoras por "haber desarrollado una obra literaria en varios géneros que, con profundidad de pensamiento y calidad estética, abordan cuestiones esenciales de nuestro tiempo desde una perspectiva complementaria en el diálogo de las culturas".
García de la Concha explicó que ambas ganadoras se impusieron por mayoría en las preferencias de los jueces, que tuvieron que elegir entre 42 candidaturas, entre las que se encontraban literatos como el escritor peruano Alfredo Bryce Echenique o el egipcio Nagib Mahfuz.
De la Concha admitió que la decisión fue muy discutida, ya que varios miembros se mostraron a favor de que el premiado perteneciera a la comunidad iberoamericana, pero "el jurado es plural y la mayoría acordó esta otra opción que respetamos, y reconocemos la valía de las dos escritoras".
Son dos intelectuales que han tratado "problemas de nuestro tiempo verdaderamente fundamentales y lo han hecho desde dos perspectivas que son convergentes en la preocupación por el hombre concreto de hoy", añadió el presidente del jurado.
La escritora estadounidense Susan Sontag, de 70 años de edad, se ha caracterizado siempre por su compromiso y la descripción de la sociedad estadounidense, siendo una referencia de los movimientos intelectuales de los años sesenta.
Licenciada en filosofía y letras, Sontag publicó su primera obra "El benefactor" en 1963 inaugurando una prolífica carrera con títulos como "Contra la interpretación" (1966), "Bajo el signo de Saturno" (1972) o "La enfermedad y sus metáforas" (1988).
Ganadora del National Book Award, uno de los premios literarios más importantes de Estados Unidos por su último libro "En América" (1999), cubrió en 1968 como periodista la guerra de Vietnam, un conflicto que la marcó.
En 1993 fue cofundadora del Parlamento Internacional de Escritores y en 1994 recibió el premio Montblanc por su labor cultural en Bosnia.
La escritora marroquí Fátima Mernissi, de 63 años de edad ha demostrado a lo largo de su carrera el mismo grado de compromiso que Sontag, siendo una de la voces más elocuentes de la intelectualidad del mundo árabe y una autoridad mundial en estudios coránicos.
Autora de obras como "El harén político" (1987) o "Marruecos a través de sus mujeres" (1991), Mernissi siempre ha defendido a la mujer, convencida de que ésta debe "asumir su papel en la sociedad luchando con la palabra, que para ella es el arma principal de igualdad y revolución".
Sus obras son "un referente intelectual básico para entender el mundo árabe" y su trabajo le ha valido figurar en el "Grupo de sabios para el diálogo entre pueblos y culturas", seleccionados por la Comisión Europea para reflexionar sobre el futuro de las relaciones euromediterráneas.
Ambas candidaturas fueron propuestas por la española Universidad de Sevilla y por el escritor mexicano Carlos Fuentes, quien ya logró el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1994.
El pasado año, este galardón, dotado con 50.000 euros (casi la misma cantidad en dólares) y una escultura del artista español, Joan Miró, fue para el dramaturgo estadounidense Arthur Miller.
Este es el segundo premio Príncipe de Asturias que se hace público, de los ocho que se otorgan, después que el miércoles pasado el filósofo y teólogo peruano Gustavo Gutiérrez Merino, fundador de la Teología de la Liberación, y el periodista polaco Ryszard Kapuscinski fueran distinguidos con el galardón de Comunicación y Humanidades 2003.
La entrega de los galardones tendrá lugar el próximo otoño (boreal) próximo en Oviedo (norte de España), en un acto presidido por el heredero de la corona española y Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón.
Los "Premios Príncipe de Asturias", instituidos en 1981, están destinados a "galardonar la labor científica, cultural y social realizada en el ámbito internacional, especialmente en la comunidad iberoamericana de naciones por personas, equipos de trabajo o instituciones cuyos logros constituyan un ejemplo para la Humanidad". AFP