El movimiento islamista palestino Hamas rechazó hoy el llamamiento del primer ministro palestino Mahmud Abbas a entregar las armas, señalando que su decisión de decomisar las armas ilegales en los territorios palestinos no se puede aplicar.
"No creo que este llamado se pueda aplicar porque nuestras vidas están amenazadas por el enemigo sionista y es necesario defender nuestra tierra", afirmó un responsable de Hamas, Abdelaziz al Rantissi.
"Si la autoridad palestina nos pide que entreguemos nuestras armas, nos negaremos", agregó, estimando que eso "sería (una acción) suicida".
"Este asunto pone en peligro la seguridad palestina", dijo.
Rantissi agregó que el Hamas tratará "de evitar los enfrentamientos" si las fuerzas de seguridad tratan de desarmarlo, insistiendo sobre el hecho de que toda respuesta será decidida despés de concertaciones con las otras fracciones palestinas.
El Yihad islámico, otro movimiento islamista palestino, insistió por su parte en la necesidad de proteger "las armas de la resistencia".
"Queremos saber si por armas ilegales Abu Mazen (Mahmud Abbas) quiere decir las armas de la resistencia", Mohamed al Hindi.
"El pueblo palestino es el blanco de agresiones continuas y la ocupación (de los territorios) prosigue, y es imperativo que una de nuestras prioridades sea la de enfrentar estas agresiones", agregó.
El primer ministro palestino designado, Mahmud Abbas, se comprometió hoy durante la sesión de investidura de su gobierno a hacer incautar las armas ilegales en los territorios palestinos, autorizando únicamente las armas que poseen las fuerzas de seguridad.
Más tarde, esta noche, dos palestinos armados murieron por disparos israelíes mientras intentaban adentrarse en un zona de colonización - que a diferencia de otras, es considerada ilegal también por Israel - del norte de Cisjordania, informaron fuentes próximas a los colonos.
Los dos palestinos, cuyas identidades no fueron precisadas, trataron de infiltrarse en una zona de repoblamiento salvaje creada sobre una colina cercana a la colonia de Eilon Moré, en los alrededores de Naplusa.
Uno de los dos hombres resultó muerto por los disparos de los colonos y el segundo por los de los militares israelíes que acudieron al lugar. AFP