El presidente ruso Vladimir Putin declaró hoy que no deben levantarse las sanciones contra Irak hasta que no quede duda de que las armas de destrucción masiva han sido eliminadas.
Después de casi dos horas de conversar con el primer ministro británico Tony Blair, Putin afirmó que la coalición anglo-estadounidense basó su ataque contra Irak en la creencia de que Bagdad tenía esas armas, y dijo que el asunto debe ser aclarado antes de que puedan levantarse las sanciones.
Estados Unidos quiere levantar rápidamente las sanciones impuestas a Irak después de que ese país invadió Kuwait en 1990.
Putin señaló que se desconoce el paradero de Saddam Hussein. "¿Dónde está Saddam? ¿Dónde están esos arsenales, si es que realmente estaban allí, y qué les está ocurriendo?", preguntó Putin.
"Tal vez Saddam está sentado en un búnker secreto y planea utilizar todas esas cosas pronto, en el último momento, amenazando cientos de vidas humanas", agregó.
"No sabemos nada. Estas preguntas deben ser respondidas", comentó el presidente ruso.
Las declaraciones de Putin podrían provocar una disputa con Washington, pues enfatizó la necesidad de que las Naciones Unidas tengan un papel clave en el Irak de la posguerra.
"Después del fin de la guerra, el papel central de las Naciones Unidas no sólo debe ser restablecido sino también fortalecido", dijo.
Blair, un aliado clave de Estados Unidos en la guerra, dijo que las Naciones Unidas desempeñarían un "papel vital" en la reconstrucción de Irak, pero agregó que hay "deben especificarse muchos detalles para determinar exactamente en qué consistirá dicho papel".
Pidió enfáticamente que Rusia coopere con la coalición anglo-estadounidense en el Irak de la posguerra, y afirmó que el acuerdo sobre el papel de la ONU es una prueba a la capacidad de las naciones más poderosas para superar su desacuerdo por la guerra y cooperar contra las amenazas globales. AP