El presidente electo de Paraguay Nicanor Duarte será el primer mandatario de la transición que gobernará con un vicepresidente de su confianza, el joven político Luis Castiglioni, de 40 años, lo cual contribuirá a la estabilidad de su futuro Gobierno.
"Yo elegí a mi compañero de fórmula a pesar de que los grupos influyentes de mi partido quisieron imponer al suyo", enfatiza Duarte en sus mensajes.
"No creo que hoy tengamos que repetir el error de convertir los acuerdos en repartija de espacios en el Estado. Esto es algo que aborrece el pueblo y además ha resultado dañino", dijo hoy el nuevo gobernante en declaraciones al diario Ultima Hora.
Castiglioni es un ingeniero civil sin mucho peso todavía dentro de la estructura partidaria.
Desde la caída del dictador Stroessner (1954/89) y la inclusión del vicepresidente en la Constitución de 1992, esta figura "resultó nefasta" para los gobernantes a partir de las elecciones de 1993, dijo a la agencia de noticias AFP el constitucionalista Ricardo Caballero, director de la escuela diplomática.
El presidente Juan Carlos Wasmosy (1993/98), un rico empresario de hidroeléctricas se alió con un político del Partido Colorado, Angel Roberto Seifart, para ganar los comicios del 9 de mayo de 1993.
Sus relaciones fueron tempestuosas con Seifart quien realizaba oposición desde la vicepresidencia del país.
Similar experiencia le cupo al presidente Raúl Cubas, de efímero paso (siete meses) por el Palacio de Gobierno tras su categórico triunfo el 10 de mayo de 1998 por el 54% de los votos con una dupla que le fue impuesta, el dirigente colorado Luis María Argaña.
El actual presidente (no electo) Luis González Macchi también tuvo su vicepresidente opositor, el liberal Julio César Franco, elegido en agosto de 2000, quien intentó sucederlo en vano.
La inestabilidad latente en la actividad política post dictadura llegó a su punto máximo con la elección de Cubas, delfín político de Lino Oviedo, líder de la Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace).
Oviedo era el candidato electo del Partido Colorado y Cubas su compañero de fórmula.
Sin embargo, una corte marcial conformada por su archienemigo, el presidente Wasmosy, lo condenó a 10 años de cárcel faltando dos meses para las presidenciales.
Desempolvó entonces una acusación de intentona golpista en 1996, un caso que ya había sido tramitado en la justicia ordinaria ese año.
Con la separación y apresamiento de Oviedo, su dúo ocupó el primer lugar de la nominación y el Tribunal Electoral designó a Argaña como segundo. Este último había sido el que ocupó el segundo lugar de las elecciones internas partidarias de 1997.
Electos ambos, Argaña inició automáticamente una feroz oposición a Cubas, reuniendo consigo a todo el espectro opositor no colorado, para evitar que Lino Oviedo sea liberado por vía del indulto.
Cubas liberó a Oviedo y el frente antigubernamental logró finalmente derrocarlo en marzo de 1999, cinco días después de la muerte de Argaña en un confuso atentado -no esclarecido hasta hoy- y que los argañistas atribuyen a los dos primeros.
Oviedo que se asiló primero en Argentina y luego fue capturado en Brasil, salió indemne de un pedido de extradición solicitado por Paraguay a la justicia brasileña y desde entonces está refugiado, libre, en territorio del país vecino.
Con la entronización sin elecciones del senador argañista Luis González Macchi en 1999 por la falta de presidente y vicepresidente, la Corte Suprema de Justicia (oficialista) autorizó únicamente elecciones vicepresidenciales.
En agosto de 2000 fue electo el opositor del Partido Liberal Julio César Franco cuyo lema fue terminar con el Gobierno del gobernante no electo.
Sin embargo, Macchi se negó a renunciar y al final fue Franco el que dimitió en octubre del año pasado para candidatarse a Presidente.
El aliado de Macchi, Nicanor Duarte, fue electo finalmente el pasado domingo por el 37% de los sufragios, con una participación de 59% del electorado.