La Justicia investiga el caso de un recluso alojado en la cárcel de Canelones que habría muerto por una golpiza que recibió durante un castigo disciplinario y su posterior falta de asistencia durante casi un mes, según denunciaron los padres de Mario Adrián Carro de 19 años, el joven fallecido .
El pasado domingo más de trescientos presos iniciaron una huelga de hambre en dicho establecimiento penitenciario, al tiempo que suscribían una carta firmada por 700 reclusos denunciando el hecho, al enterarse que Adrián Carro había fallecido. El director del establecimiento carcelario fue separado de su cargo en el día de ayer, por decisión del Ministerio del Interior, mientras se sustancian las indagatorias.
Los padres del recluso indicaron a El País que no fueron avisados acerca de que su hijo había sido trasladado del establecimiento e internado en un hospital. Tres días después de su internación les fue comunicado el deceso del joven recluso.
Por su parte el ministro del Interior, Guillermo Stirling, dijo a El País que hubo un error de parte de la dirección del penal al omitir el correspondiente aviso a sus familiares y que los responsables serán sancionados. De la misma forma el jerarca del Ministerio del Interior aconsejó a los familiares que radicaran la denuncia penal. Stirling dijo a El País que más allá de las sanciones puntuales su cartera esperará el resultado de las actuaciones judiciales.
"El 23 de marzo mi hijo recibió una golpiza por parte de un oficial de la cárcel de Canelones y estuvo 26 días sin atención y con una sanción disciplinaria que nunca nos dijeron por qué era. El 17 de abril lo internaron en el Hospital de Canelones y no nos comunicaron nada a nosotros que somos los padres. El 20 del mismo mes le avisan a una tía, ni siquiera a nosotros, que mi hijo había muerto", expresó Beti González de Carro a El País, madre del recluso Adrián Carro.
AUTOPSIA. González de Carro apuntó que el el médico del Hospital se negó a firmar el deceso y solicitó la intervención de un médico forense. La pericia forense indica lesiones en tórax y brazo, piquetes hemorrágicos en el cerebro y sangre en los pulmones. La profesional que realizó la pericia forense solicitó la historia clínica del recluso ya que consideró que podría haber existido omisión de asistencia.
"El estuvo sin ser asistido tengo en mi poder una carta firmada por 700 presos dando testimonio del castigo al que fue sometido. Tenemos los nombres de quienes le pegaron. Los mismos compañeros los llevaron hasta enfermería en una camilla improvisada con una manta y el médico ordenó su pase urgente al hospital y demoraron tres horas en llevarlo. Mi hijo medía 1.90 metros y pesaba 90 quilos, nunca le faltaron alimentos porque nosotros le llevábamos todas las semanas hasta que nos prohibieron verlo por casi treinta días" contó González de Carro.
ERROR. El ministro del Interior, Guillermo Stirling, reconoció que existieron irregularidades en el proceder con el recluso y que él mismo planteó a los familiares del mismo que llevaran el caso a la Justicia. "Hay una denuncia penal, que nosotros mismos le sugerimos a los padres que hicieran directamente ante la Justicia", indicó Stirling al ser consultado sobre el tema.
"Hubo un error señalado por parte del jefe de la Cárcel de Canelones en no informar a los padres sobre la situación de este joven", agregó el secretario de Estado.
Stirling indicó que, más allá de las medidas administrativas tomadas con el jerarca policial a cargo del establecimiento, el Ministerio del Interior aguardará los resultados de la indagatoria judicial para adoptar otras medidas.