La canciller de Chile Soledad Alvear declaró hoy que la "desilusión" que causó la oposición de su país a Estados Unidos para acelerar una guerra con Irak, "ha quedado superada".
Indicó que el caso quedó superado durante una reunión vespertina con el secretario de Estado estadounidense Colin Powell.
En la reunión privada, realizada en el despacho de Powell, "me manifestó que Estados Unidos iba a mirar hacia el futuro", dijo.
Consultada por reporteros, luego de su intervención en una conferencia sobre temas latinoamericanos en el Departamento de Estado, sobre si Chile iba a apoyar a Estados Unidos en adelante en el seno del Consejo de Seguridad, la ministra no contestó directamente.
"Por cierto, es del mayor interés para nuestro país el continuar trabajando con los países en el seno del Consejo de Seguridad y hay muchas tareas por delante que vienen a continuación", dijo.
Powell había dicho el viernes durante una entrevista con la cadena Canadian Broadcasting Corp. que la oposición de Chile en el Consejo de Seguridad, del cual es miembro temporal, había sido recibida con una "gran desilusión" por el gobierno de Washington.
Pero en su intervención en la conferencia, auspiciada por el Consejo de las Américas, Powell dio indicios de que para Estados Unidos, después de su victoria en Irak, había llegado el momento de darse la mano y trabajar otra vez juntos.
"Estoy absolutamente seguro de una cosa: que estos desacuerdos vienen y estos desacuerdos se van", dijo Powell hablando no sólo del caso chileno, sino de México y Canadá y otros países de las Américas que se opusieron a Estados Unidos.
La "desilusión" estadounidense puso en riesgo el proceso de aprobación del tratado de libre comercio que Chile y Estados Unidos terminaron de negociar en diciembre y que está en el Congreso de Washington.
Inicialmente, el presidente George W. Bush tenía planes de firmarlo a comienzos de junio junto con un tratado similar con Singapur, pero difícilmente se cumpliría la aspiración presidencial ya que todavía subsistían resentimientos en el Congreso, donde la ministra Alvear estará mañana casi todo el día en una labor de convencimiento.
Alvear dijo que en la reunión, Powell fue el que mencionó el tema del tratado y dijo que "se iba a suscribir porque hay interés de ambos países, y por cierto se iba a avanzar y buscar el momento más adecuado para hacerlo".
El acuerdo de libre comercio está siendo actualmente traducido al español y luego se procederá a autenticar el texto y proceder a la firma, dijo la ministra sin precisar fechas.
En su intervención en el foro, que precedió a la reunión con Powell, Alvear dijo que Estados Unidos no podía darse el lujo de hacer fracasar el tratado debido a que tenía un mensaje político cuya difusión en la América Latina interesaba de manera especial a Washington.
El tratado, dijo, está destinado a fortalecer la credibilidad de la política comercial de Estados Unidos y constituirá "una prueba fehaciente de compromiso económico con las Américas".
"Una vez en vigor, el tratado de libre comercio servirá para establecer pautas modernas, bilaterales y regionales, lo cual reviste importancia en momentos en que se busca el Area de Libre Comercio de las Américas", afirmó.
"El beneficio político más importante (del tratado) será el poderoso mensaje que implica para la América Latina".
Indicó que el tratado debería salir adelante en momentos en que en la región han aumentado la incertidumbre políticas y las tensiones económicas y sociales que han dado lugar al "resurgimiento de posiciones proclives al populismo".
"El tratado representa un vigoroso respaldo a las estrategias de desarrollo basado en el libre mercado, y con objetivos básicos de combinar democracia política, progreso económico y equidad social". AP