Balotaje: una obra de teatro con final abierto

| POR - MIGUEL ALVAREZ MONTERO - ENVIADO

BUENOS AIRES

El sábado de noche, horas antes de iniciarse la votación presidencial, este enviado —recomendado por China Zorrilla— fue a ver en un original teatro de la Boca una obra llamada "El fulgor de Buenos Aires", que dirigida por el uruguayo Adhemar Bianchi repasa en clave de humor y música (al estilo music-hall pero con notorio parentesco a nuestras murgas) una historia de la Argentina de este siglo, desde el punto de vista político. Más de cien actores, músicos, cantantes y bailarines recrean una farsa que reparte mordacidades sin respiro, con especial hincapié en los gobiernos militares que sucesivamente derrocaron a los de Yrigoyen, Perón, Frondizi, Illía e Isabelita. La obra, que viene ofreciéndose desde hace años, tiene un final abierto, al que se le va agregando con cada cambio de timón político una última escena.

Pues bien, este enviado se retiró con la sensación que lo que vio el sábado, hoy ya es obsoleto, porque a partir del próximo fin de semana (la obra va los viernes y los sábados) el final será diferente. Y eso porque hoy la Argentina ya tiene dos posibles presidentes, que en la medida en que (quien sea) logre darle nueva prosperidad o no a la nación, el final de "El fulgor argentino" le disparará los dardos sarcásticos con que aniquila a algunos, o le "perdonará la vida" como la obra no hace con casi ninguno.

Lo que cabe esperar, empero, tanto por el bien de este magnífico país hermano como el del nuestro —que suele padecer el arrastre de los caos vecinos— es que el flamante presidente consiga poner a la Argentina en una plataforma de lanzamiento hacia lo más alto.

ESPECULACIONES. Ahora bien, ¿será Menem o será Kirchner? Será un peronista, claro, como este mismo enviado había pronosticado en la edición de ayer. Y será, sobre todo, el tema de especulaciones de aquí en más, hasta el 18 de mayo, cuando ambos disputarán la presidencia en serio en el balotaje.

¿Que harán los votantes de López Murphy? Pues si nos guiamos con que su perfil es de centro-derecha, parecería lógico pensar que se volcarán a Menem. ¿Qué harán los de Elisa Carrió? Guiándonos por el mismo argumento ideológico sería razonable pensar que su mayoría pondrá el voto a Kirchner, que no es de izquierda pero es menos de derecha que Menem. ¿Y los de Rodríguez Sáa? Esa sí que es una respuesta difícil. Son peronistas, pero por algo no votaron ni a Menem ni a Kirchner. Allí puede estar la clave para el triunfo de uno y otro. Y de todas formas, no siempre los antecedentes son tan matemáticos.

Pero eso, claro, deberá ser motivo de análisis con mayor calma, lo que no permite aún este torbellino de recientes noticias, donde un ex presidente que quiere volver a sentarse en el sillón de Rivadavia y un "delfín" que quiere probar la comodidad de ese sillón que tiene hoy su jefe político serán, por los próximos 20 días, los hombres sobre quienes se hablará no sólo en la Argentina, sino en toda América Latina.

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