Funcionarios sudcoreanos viajaron hoy a Corea del Norte con la esperanza de poder presionar a Pyongyang para que abandone sus ambiciones nucleares.
El jefe de la delegación sudcoreana dijo que la revelación del Norte a funcionarios estadounidenses la semana pasada de que Pyongyang posee armas nucleares fue "un cambio que ha llevado la crisis nuclear de casi siete meses a una etapa más compleja".
El ministro de Unificación, Jeong Se-hyun Jeong, dijo que aprovechará las conversaciones en Pyongyang para reflejar la firme postura de Corea del Sur "de que es inaceptable que Corea del Norte tenga armas nucleares" y exhortó al estado comunista a "cambiar sus políticas" en la disputa.
En un comentario que no incluyó si Pyongyang tiene armas nucleares, el órgano oficial del partido comunista de Corea del Norte dijo que es "infantil e ilógico" que Estados Unidos demande un fin del programa nuclear sin ofrecer a cambio señales de un pacto de no agresión.
"En Estados Unidos recientemente hay un diálogo risible de que incluso si abandonamos nuestro ´programa nuclear´ no pueden ofrecer garantías o compensación", dijo el periódico Rodong Sinmun en un comentario sobre las conversaciones de Pekín de la semana pasada.
Si Washington presiona con sus demandas a Pyongyang sin tener en cuenta las preocupaciones de Corea del Norte, "el problema nuclear difícilmente será resuelto", dijo el comentario, algunos de cuyos fragmentos fueron publicados por la agencia de noticias Yonhap de Corea del Sur.
"Mientras Estados Unidos se niegue a ofrecer una garantía legal de que no emprenderá acciones militares con armas nucleares contra nosotros, no tendremos otra opción que tomar todas las medidas en defensa propia", dijo el comentario.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte dijo el viernes que había presentado una nueva propuesta en las conversaciones de Pekín pero no escuchó nada nuevo de Washington. El ministerio no hizo mención de armas atómicas ni reveló la propuesta de Pyongyang.
La primera reunión ministerial entre el Norte y el Sur bajo el nuevo gobierno de Seúl del presidente Roh Moo-hyun estaban programadas para comenzar en Pyongyang alrededor de las 0600 GMT.
Estas conversaciones a nivel de gabinete siguen a las negociaciones de Pekín, que terminaron el viernes después de que las autoridades estadounidenses dijeron que Corea del Norte reveló tener bombas atómicas.
El gobierno de Roh dijo que la admisión de Corea del Norte, de ser cierta, viola una Declaración Conjunta entre el Norte y el Sur de 1991 sobre la desnuclearización de la Península de Corea, una promesa bilateral de no hacer pruebas, producir, recibir, almacenar, emplazar o utilizar armas nucleares.
Jeong dijo que los sudcoreanos mencionarán ese pacto para contrarrestar la esperada insistencia norcoreana en que el tema nuclear es un asunto que concierne solamente a Washington y Pyongyang.
"La declaración de desnuclearización Norte-Sur data de hace 12 años, antes de que el tema fuera asumido entre Corea del Norte y Estados Unidos", dijo Jeong.
Una Corea del Norte con armas nucleares incrementaría la amenaza a sus vecinos Japón, China y Corea del Sur, y a los 37.000 soldados estadounidenses destacados en la península de Corea, y dificultaría llegar a una solución en la crisis de seis meses.
Estados Unidos ha dicho que buscará una solución diplomática a pesar de la revelación de Pyongyang.
Aunque los expertos difieren en lo avanzado del programa de armas nucleares de Pyongyang, el resultado de las conversaciones de Pekín provocó un endurecimiento de la opinión en Corea del Sur y llamados para reconsiderar la asistencia que brinda Seúl a Pyongyang.
Jeong no dio indicios de que Seúl usará la asistencia para presionar a Pyongyang. El jueves, el Sur anunció planes para donar maíz y medicinas a su vecino.
"Creo que para resolver el tema nuclear la cooperación y la reconciliación entre el Norte y el Sur debe continuar", dijo el ministro. REUTERS