El primer ministro palestino designado Mahmoud Abas, dijo hoy que no visitará capitales extranjeras para discutir iniciativas de paz hasta que Israel le permita al presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, viajar de nuevo con libertad.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, tiene previsto difundir en breve un plan destinado a revitalizar las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, tras dos años y medio de un cruento levantamiento palestino contra la ocupación israelí, pero la posición de Abas puede retrasar el diálogo.
Expertos en política de Oriente Medio dicen que Abas teme que aceptar una invitación de la Casa Blanca lo haría parecer como un lacayo de Estados Unidos a los ojos de los palestinos, en caso de que Israel no deje de aislar a Arafat. Washington, el principal aliado de Israel, quiere que el veterano presidente palestino sea marginado.
"No viajaré a ningún sitio si Israel no levanta el bloqueo al presidente Arafat para que tengamos una garantía de que podrá ir al extranjero y regresar libremente sin objeción israelí", dijo Mahmoud Abas, también conocido como Abu Mazen.
El gobierno israelí del primer ministro Ariel Sharon, de tendencia derechista, ha dicho que Arafat es libre de abandonar su centro de operaciones en Ramallah e ir al extranjero, pero no le garantiza su regreso.
Arafat nombró a Abas -su socio desde hace años- como el primer jefe del gobierno palestino tras recibir fuertes presiones de Estados Unidos y la comunidad internacional para que aplicase reformas democráticas en el seno de la Autoriadad Palestina, que son cruciales -según Washington-, para la coexistencia pacífica con Israel.
Las fuerzas israelíes sitiaron y demolieron parcialmente el complejo de Arafat en Cisjordania el año pasado, luego de una oleada de atentados suicidas que según Israel y Estados Unidos han sido incitados y financiados por el presidente palestino a lo largo del levantamiento.
Arafat niega fomentar la violencia y ha denunciado los atentados suicidas.
El gobierno de Bush dice que ya no quiere tener nada que ver con Arafat y ve a Abas como el líder palestino en las futuras relaciones internacionales.
Al menos 2.008 palestinos y 734 israelíes han muerto desde el inicio del levantamiento palestino en setiembre del 2000 poco después del estancamiento de las conversaciones sobre un Estado palestino en Cisjordania y la Franja de Gaza, territorios ocupados por Israel en la guerra de 1967. REUTERS