Las reñidas elecciones presidenciales en Argentina se desarrollan "con total normalidad" y sin posibilidad de fraude, sostuvo hoy la jueza electoral María Servini de Cubría, aunque hubo denuncias aisladas y militantes de izquierda hostilizaron a candidatos en los lugares de votación.
La Justicia electoral no reveló aún el índice de participación en los comicios, que sufrían algunas alteraciones por razones meteorológicas, a raíz de las lluvias en las provincias de Entre Ríos (centro-este), Tucumán (norte) y Santiago del Estero (centro), en tanto nevaba en Tierra del Fuego, el territorio más austral del continente.
El más disputado proceso electoral en la historia de este país se inició a las 08H00 locales (11H00 GMT) "con total normalidad" y "sin ningún problema", para concluir a las 18H00 locales, dijo la magistrada a la prensa en la sede de los Tribunales porteños, donde se constituyó la Junta Electoral Nacional.
"No tenemos que especular que puede haber fraude. Puede haber algún error en el escrutinio provisorio pero nunca en el definitivo. Es imposible que podamos hablar de fraude", dijo la magistrado, en reacción a las sospechas sembradas por algunos candidatos, como la socialcristiana Elisa Carrió, durante la campaña.
AFP