—¿Habrá seguido paso a paso la visita del presidente
Dr. Jorge Batlle a EE.UU.?
—Seguro, no perdí detalle.
—¿Se animaría a realizar un balance?
—No creo que se necesite ser un genio para remarcar
que el viaje por Chicago, Washington y Nueva York tuvo
dos caras.
—Lo veo venir, pienso lo mismo, desde el punto de
vista económico, comercial y político, bien de bien.
—En cambio en aquello fuera de protocolo, en
agregados de "cosecha propia", la batahola prevista y
de siempre.
—¡No olvide un hecho especialmente importante!, lo
recibió la "flor y nata" del gobierno.
—Tiene razón, si nada menos que el presidente
Jacques Chirac, al frente de una gran potencia como
Francia, visita Washington en señal de acercamiento
luego de los roces por la guerra de Irak,vería en su
entorno las mismas personalidades que dieron la
recepción al "hombre de la justa".
—Exacto, Batlle recibió la máxima acogida.
—Dése cuenta que junto a George Bush estaban
,nada más ni nada menos, que la consejera de
Seguridad Nacional, Condoleeza Rice; el Secretario de
Estado, Collin Powell, el jefe de staff de la Casa
Blanca, Andrew Card; el secretario Adjunto de
Comercio, Samuel Borman; el subsecretario del
Tesoro para Asuntos Internacionales, John Taylor, el
embajador en Montevideo, Martín Silverstein y Zoellick.
—El presidente Batlle concurrió con el embajador
uruguayo, Hugo Fernandez Faingold.
—¡Un diez puntos de llegada nomás!
Hora de elogios y comercio
—Le sumo en el relato que apenas ingresó Batlle al
salón Oval de la Casa Blanca, que todos recordarán
bien, el mismísimo George tomó la palabra y dijo:
"Aquí tenemos al gran amigo latinoamericano de los
Estados Unidos".
—¡Oh, la, la!, ni que hubiera ido a pedir la mano de la
hija.
—Pues eso ocurrió. Luego la charla se generalizó y se
tocaron todos los temas.
—Obviamente comercio de carne, posibilidad de cuota
de cítricos, relación de Mercosur y el ALCA, el famoso 4
por 1, sin apuntar mucho a los acuerdos bilaterales.
—Todo eso que marca ocurrió, también la coincidencia
en la lucha contra el terrorismo, el tema Irak, derivados
lácteos.
—¿Hubo apoyo total a la gestión uruguaya para el
canje de deuda?
—Lógico, también la palabra de dialogar con
banqueros para que miren con "cariño" la situación
económico-financiero uruguaya.
—En una palabra, fue una visita de "grandes amigos".
—Lo que afirmó el de la "justa" cuando recordó y
agradeció el "crédito puente" que otorgó EE.UU. para
salvar la crisis del sistema bancario mientras llegaban
"los verdes" del FMI.
—Le sumo otro datito, se conversó sobre cuánto
tiempo demoraría en abrirse el mercado de carnes
americano a Uruguay.
—Y entre vuelta y vuelta se aseguró la compra, pero
dejando abierto la puerta para una espera de algunos
meses.
—Y fue allí que George, sin tomar la mano de Batlle,
preguntó: ¿Cuál ha sido el plazo menor que ha
demorado EE.UU. en levantar una barrera sanitaria y
empezar a importar?
—Le respuesta fue rápido: el caso con las naranjas
españolas 38 días.
—"Pues que la carne uruguaya demore cuatro días
menos", afirmó un amigable Bush.
—¡Oh, la, la!, es como un enamoramiento de
personalidades.
—Bue...! usted sabe que don Jorge tiene buen inglés,
buena labia y mucha sonrisa.
La cara polémica
—¿Así que todas fueron rosas?
—No crea, no crea, cuando entramos en las
declaraciones, muchos quedaron "duros" en los
asientos.
—¿Porqué dice eso?
—¡Bue..!, en el fondo lo exitoso de la gestión podía
"tapar la boca" a los contras del viaje, pero a veces
unas palabritas demás, dan vuelta casi todo.
—¿Usted apunta a las palabras de Batlle
"jugándosela" toda a favor de Carlos Menem en las
elecciones Argentinas?
—Cierto, un presidente me parece que no puede
inclinar así la balanza sobre el acto electoral de un
país hermano. ¿Qué pasa si gana Kirchner o López
Murphy?, con cariño no nos van a mirar, por cierto.
—¡Y cuando trató a Fidel Castro de asesino!
—Muchos lo pensarán, pero ¡un mandatario!
—Y a la ONU tampoco la trató bien.
—Más vale olvidar esos episodios, recuerde que
"¡somos fantásticos!"