"El mensaje es que siempre los derechos humanos deben ser respetados", sentenció el diputado forista, Washington Abdala, a manera de síntesis. La agrupación colorada que lidera, Alternativa Joven, realizó ayer un simulacro de fusilamiento en la casa partidaria, en recordación a los tres secuestradores de una lancha de pasajeros el pasado día 2 de abril, condenados en juicios sumarios por el régimen de La Habana, pese a que no hubo heridos.
"Lo que ha pasado en Cuba es la demostración más cabal de que no se respetan los derechos humanos. Lo que pasa en Uruguay, es que mucha gente reclama por los derechos humanos acá, pero cuando pasan estos trágicos episodios en Cuba hacen la vista gorda. Estamos procurando sensibilizar a la opinión pública, para que tome conciencia que cuando se habla de los derechos humanos en Uruugay y en el mundo, la defensa debe hacerse a ultranza, de manera radical y principista", subrayó Abdala.
"Hay gente que ha reclamado en este país con mucha profundidad por el tema de los desaparecidos, ha querido saber, ha querido investigar, ha demandado sobre esos actos de barberie; sin embargo, cuando pasan estas cosas en Cuba, cuando hay desaparecidos, cuando hay asesinatos, cuando hay violación de los derechos humanos parace que gana terreno el silencio", insistió.
La puesta en escena atravesó por algún contratiempo. El "verdugo" —parado delante de los tres "condenados", encapuchados— cuando recibió la orden de disparar, intentó cargar el arma con las balas de salva, pero no pudo. Pasaron varios minutos y no lograba destrabar las dificultades. "Esto nos pasa porque no estamos acostumbrados, en Cuba sí", gritó alguien. Finalmente, y con un solo tiro, se cerró la acción.