Hay tres candidatos de los que habla todo el mundo —Carlos S. Menem, Néstor Kirchner y Ricardo López Murphy— dos de los que se habla menos —Adolfo Rodríguez Saá y Elisa Carrió— uno del que se habla muy poco —Leopoldo Moreau— aunque es de un partido tradicional en declinación como es la Unión Cívica Radical y otros doce, de los que casi nadie habla, pero que también aspiran, aunque sin posibilidades, a gobernar Argentina. Los doce quieren hacer un buen papel para lograr incidencia en el balotaje.
En esa docena hay candidatos de derecha, centro e izquierda, el menor de los cuales —por razones de edad— es el Dr. José Carlos Arcagni, de 39 años, de Alianza Tiempo de Cambios, quien entre otros planteos incluye la creación de la Agenda Federal de Investigaciones, con cuerpos entrenados de detectives, incrementar los salarios docentes según un régimen de méritos y aplicar un régimen de flotación administrada del tipo de cambio. y el mayor, Alfredo Bravo, de 77 años, postulado por el Partido Socialista, quien quiere pasar de la flotación sucia del peso a una canasta de moneda que incluya al real, revisar todos los contratos de servicios públicos y reeducar a los integrantes de la Policía Federal y de las fuerzas de seguridad provinciales.
deuda. En carrera también están Patricia Walsh (Alianza Izquierda Unida) que busca suspender de manera inmediata los pagos de deuda externa e investigar su origen, así como romper relaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y equiparar los sueldos de los funcionarios con los de un trabajador especializado; el periodista de economía Jorge Altamira (Partido Obrero), partidario de nacionalizar los bancos; Dr. Carlos Zaffore (Movimiento de Integración y Desarrollo), que apunta a suspender la relación con el FMI e ir a la libre flotación del dólar; Dr. Manuel Herrera (Partido Demócrata Cristiano) que busca mejorar los ingresos de todos por medio de la reducción de impuestos que afectan a las clases media y baja; subteniente de Infantería Gustavo Breida Obeid (Partido Popular de la Reconstrucción) quien proclama el retorno de los servicios públicos al estado, agravar penas para delitos y reducir la edad de imputabilidad; Cr. Guillermo Sullings (Partido Humanista) con plataforma enfocada a investigar supuestos actos de corrupción en la conformación de la deuda externa y elaborar un Presupuesto base cero que elimine el gasto corrupto y el clientelismo político; técnico mecánico Mario Mazzitelli (Partido Socialista Auténtico) que pide la moratoria de la deuda externa y una dirigencia con autoridad moral; industrial Juan R. Mussa (Alianza Unidos o Dominados) quien promueve la rebaja de las tarifas de transportes y moratoria del 50% de la deuda externa por 30 años, y Dr. Ricardo Terán (Movimiento por la Dignidad y la Independencia) que favorece una posición de fuerza ante el FMI para proteger los bienes de la nación.
Sin duda, el enfoque más original es el del militar retirado Enrique Venturino (Confederación Para que se Vayan Todos): propone una Asamblea General Constituyente que decida el reordenamiento político, económico y social. Cuando logre esos objetivos, renunciará a la Presidencia.