fabian muro
Más grande. Más personajes. Más acción. Todo parece ser "más" en la nueva entrega de los Hombres X, X-2, cuyo estreno mundial se producirá el próximo miércoles y que abarca 93 países, entre ellos Uruguay.
El director Bryan Singer vuelve a ponerse detrás de cámaras para contar las historias de los mutantes superpoderosos. Para ello, cuenta una vez más con la mayoría del fuerte elenco que figuró en la primera parte: los británicos Patrick Stewart (Star Trek) e Ian McKellen (El señor de los anillos, Ricardo III), junto al australiano Hugh Jackman y las oscarizadas Halle Berry y Anna Paquin, entre otros.
La nueva película insiste sobre el tema del temor humano hacia los mutantes, como la primera. Pero en aquella, los principales enfrentamientos se daban entre los superhéroes. En esta, también los humanos comunes y corrientes participan en las batallas. La primera parte terminaba con la captura de Magneto (McKellen), un mutante extremadamente poderoso y rival de Xavier (Stewart), el telépata que dirige la escuela para los "homo superior", como le gusta autodefinirse a Magneto.
X2 retoma en sus inicios el enfrentamiento de Xavier y Kurt Wagner, el nombre "civil" de Magneto representadas por apacibles partidas de ajedrez en una prisión de plástico y acrílico. No hay que olvidar que Magneto posee total dominio sobre los metales y las fuerzas magnéticas; una prisión de acero no sería ningún obstáculo para él. "¿Nunca temes que los humanos aprueben esa ridícula ley anti-mutante y vengan a buscarte, a ti y a tus chicos?", le pregunta Wagner a Xavier. Lo que se insinuaba en el primer film se cumple en éste: luego de un fallido intento de asesinar al presidente de Estados Unidos por parte de un mutante, la caza de éstos se desata y la tarea de la persecución se le encarga a un siniestro personaje, William Stryker, encarnado por Brian Cox, el primer actor que interpretó a Hannibal Lecter. Stryker no posee ningún poder sobrenatural, pero se trata de un temible villano que se vale de la astucia y la manipulación como principales componentes de su arsenal.
POSIBILIDADES. Aunque parezca increíble, Singer dice que no dispuso de un presupuesto adecuado en el primer capítulo y que muchas cosas tuvieron que ser descartadas por falta de recursos. Ahora, afirma, cuenta con mayores posibilidades económicas y eso le permitió incluir en X2 a una considerable cantidad de personajes, tanto héroes como villanos. Esto es un evidente guiño a los fanáticos de las historietas que dieron origen a estos films. Una de las características más sobresalientes del cómic era la proliferación de mutantes buenos y malos. Siempre se trató de historias protagonizadas por un colectivo y no por un superhéroe solitario, como Batman, el Hombre Araña o Daredevil. En el universo de los mutantes, las peleas en las cuales demuestran sus poderes son numerosas y multitudiarias. Esta película intenta ser fiel a esa exhibición de fuegos artificiales: "Como cualquier buen cómic, el universo de los Hombres X está diseñado para expandirse. Esto no es una ‘secuela’, sino la siguiente aventura en una saga, una evolución con respecto a la primera película", dijo Singer en una entrevista.
Repasemos. En la primera película aparecían Xavier, Cyclops, Storm, Wolverine, Rogue y Jean Grey del lado de los "buenos". A esta lista se le agrega ahora a Iceman, Nightcrawler y Pyro. Del otro lado estaban Magneto, Mystique, Toad y Sabretooth. Los dos últimos ya no están, pero la actriz Kelly Hu encarna a una mutante villana que puede valer por ambos: Lady Deathstrike. Al igual que Wolverine, tiene garras metálicas, pero también es una experta en artes marciales. Además, se prometen varios "cameos" o "bolos" de personajes como Colossus, Siryn, Kitty Pride y Jubilee, todos integrantes en algún momento del grupo, según la muy compleja mitología de los mutantes en las revistas de cómics.
ATRACCION. Los Hombres X constituyen el grupo de superhéroes que mejor ha resistido el paso del tiempo, a diferencia de los Cuatro Fantásticos o la Liga de la Justicia. En esto tiene mucho que ver la atracción que ejercen los integrantes del mundo X. ¿A quién no le gustaría poseer una habilidad tan práctica como que el cuerpo se sane a sí mismo, como Wolverine? ¿O dominar las fuerzas climáticas, como Storm? Todo eso obtenido, según la explicación, gracias a una mutación genética. No es necesario venir de Krypton como Superman o viajar al espacio exterior como los Cuatro Fantásticos para obtener los superpoderes. Estos dones vienen incrustados en el código genético.
Pero esa fascinación tiene una cotracara. En el mundo de estos seres no existe algo así como la doble identidad. Todos saben quién es Xavier y dónde trabaja. Todos conocen los poderes y las identidades de los mutantes. Por lo tanto, son vulnerables a los ataques de aquellos que los envidian, como dice Magneto. Esa tensión entre tener poderes y el peligro que ello implica, es uno de los conflictos más persisentes de estos personajes y es uno de los tantos ingredientes de esta nueva superproducción de Hollywood.
Para los desmemoriados o los que aún no conocen a estos personajes, se puede ir haciendo boca ante el estreno de X2 con la primera parte de la saga. La misma será emitida por Canal 4 mañana a las 21 horas. Más allá de los efectos especiales y las peleas, el director le saca buen partido a la historia. Principalmente porque cuenta con dos actores muy solventes: Stewart y McKellen. Lo más atrayente de ese film se encuentra en los duelos que éstos mantienen, casi siempre sin recurrir a la violencia, a puro gesto y palabras. Sin embargo, el film también adolece de varios puntos muertos y algunos personajes secundarios sin brillo. En ese sentido, es un pena que a un actor cautivante como Ray Park (Star Wars. Episodio Uno) le haya tocado en suerte encarnar a Toad, un personaje que ya parecía condenado a desaparecer de antemano de la nueva entrega.