Este año cerca de 4.000 jóvenes estudiantes del interior hicieron sus valijas y partieron hacia Montevideo dejando atrás afectos y terruños para embarcarse en una aventura que les demandará varios años de sus vidas. El sacrificio exige enfrentarse a grandes cambios. El más difícil, el que muchas veces no admite la adaptación, es la falta del cariño familiar, los amores y los lazos de amistad. Al desarraigo y la nostalgia del pago, se suma la precariedad económica de miles de estos jóvenes.
Para 22 de ellos la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), a través de la Comisión de Juventud, ideó algunas soluciones.
Se trata de cuatro viviendas, casas y apartamentos, que fueron refaccionados y acondicionados para albergar a los 22 agraciados que recibirán sus becas por el azar de un sorteo entre más de 600 estudiantes.
Los becados se conocerán hoy en el Velódromo Municipal a partir de las 15 horas, en el marco de la fiesta "Toco Venir", una recepción con chorizada y música en vivo para todos aquellos que llegaron del interior a efectuar estudios terciarios en la capital.
Las autoridades municipales estima que en Montevideo viven actualmente 60.000 estudiantes que arribaron para cumplir el sueño de una carrera profesional.
PEQUEñA SOLUCION. Las becas otorgadas son apenas el 0.55% del total de jóvenes que todos los años llegan a la capital entre marzo y mayo de 2003.
Si bien la comuna sabe que solo podrá solucionar el problema de 22 estudiantes, las autoridades municipales tiene previsto incrementar el número el próximo año en el marco de un programa de coordinación que se implementará entre las intendencias de todo el país y la Universidad de Montevideo. Para esto la IMM realizará un relevamiento de las viviendas desocupadas que hay en la capital.
"Obviamente no le estamos solucionando el problema a una enorme cantidad de estudiantes del interior, es una solución para algunos pero por ahora es con lo que la IMM puede contribuir", explicó a El País, Gonzalo Reboledo, director de la Comisión de Juventud.
Las casas están ubicadas en distintos barrios de Montevideo.
Doce mujeres y diez hombres divididos en grupos de ocho, seis y dos de cuatro, convivirán, bajo reglas que ellos mismos implementen desde el 1ro. de mayo hasta el 29 de febrero de 2004. Las casas serán entregadas con un calefón, una heladera, una cocina y un escritorio. Mobiliario que los organizadores consideraron esencial.
Según establece el contrato que firmarán los estudiantes las viviendas deben ser devueltas en las mismas condiciones que se recibieron. Como contrapartida, los estudiantes se comprometieron a trabajar tres horas diarias (quince semanales), en diferentes departamentos de la IMM. Las cuentas de luz, agua, etc. correrán por cuenta de ellos.
Para la mayoría de los que se anotaron para participar del concurso y que fueron consultados por El País, la idea es buena. Otros, sin embargo, criticaron la carga horario porque consideraron "injusta" la norma ya que aducen tener poco tiempo para cumplir con todas las obligaciones que tendrán.
"Nosotros no podemos comprometernos a trabajar gratis tenemos que subsistir y estudiar", expresó Joaquín Martínez (23), acompañado de su amigo Ariel, ambos oriundos de Colonia y estudiantes de medicina.
Por su parte, Enrnesto Rodríguez (24) aceptó las condiciones porque actualmente viaja todos los días desde Minas y debe levantarse a las cinco de la mañana.
"Cuando me enteré dije pa!, tá fenómeno. Yo viajo desde Minas estudio arquitectura y también estoy en el IPA, me levanto a cinco de la mañana y llego a mi casa a las once de la noche. Apenas me quedan horas para dormir. No puedo alquilar en Montevideo. La falta de horas de sueño perjudica mi rendimiento en el estudio. Con lo que me ahorro de boleto puedo comer diariamente", expresó.
La Intendencia dispuso que las tareas que desempeñaran los jóvenes tendrán que ver con la carrera que están estudiando. Reboledo dijo que si el joven estudia abogacía se desempeñará en el departamento jurídico de la Intendencia. Para el jerarca esta experiencia les dejará además de una vivienda un curriculum.
Las inscripciones comenzaron el pasado 21 de abril y se extendieron hasta ayer. Más de 600 jóvenes no mayores de 25 años depositaron su esperanza junto al formulario que entregaron para participar del sorteo.
La idea fue estudiada dos años por un equipo de la Comisión de Juventud. Los organizadores querían minimizar gastos y a la vez conseguir que la vivienda fuera segura y digna y no un problema más para sus moradores. La solución llegó a través de dos convenios con propietarios particulares a los que la IMM abona un alquiler más bajo de lo normal. La forma de pago de este alquiler es por quitas en la contribución inmobiliaria por lo que la IMM evita un desembolso en efectivo.
EL ESFUERZO. Zulma Rivero de 49 años viajó 300 kilómetros para venir a retirar el formulario que llenará su hija, estudiante de veterinaria. Trabaja de empleada doméstica con cama y todo lo que gana va destinado a solventar los estudios de la joven. "Mi hija y yo estamos solas, somos de Cerro Chato, Treinta y Tres. Ella está haciendo primer año de Facultad Veterinaria y encontramos un apartamento que aunque lo alquila con otras tres chicas amigas, nos sale bastante caro porque también hay que comer. Para ahorrar en los gastos mi hija camina cincuenta cuadras por día hasta la Facultad pero es un esfuerzo muy grande que hacemos las dos", relató.
Para Rivero su hija lleva la profesión en la piel porque "se crió entre animales y así se hizo muy bichera".
Ahora busca una profesión que le permita vivir dignamente y además no la aleje del campo, lugar que ama para vivir. Con su madre se ven poco, a veces una o dos veces al mes, aunque se escriben constantemente.
"Ella es muy buena estudiante siempre respondió y yo comprendí que tenía que hacer todo el esfuerzo necesario para que pudiera seguir la carrera y eso trato de hacer", expresó con orgullo.
LA CONVIVENCIA. A partir del próximo mes ocho personas elegidas al azar deberán vivir bajo un mismo techo. De la buena convivencia depende buena parte de este proyecto. Los estudiantes que se presentaron al concurso saben que la experiencia será difícil. Aunque muchos ya conocen la experiencia de compartir apartamento con otros estudiantes, generalmente ya hay una amistad o conocimiento previo o al menos proceden del mismo Departamento o estudian la misma carrera.
El director de la Comisión de Juventud resaltó que el sorteo puede reunir a un joven de Colonia, estudiante de arquitectura con otro de Rivera dedicado a la agronomía, de zonas con realidades sociales muy distintas. Horarios, ruidos, limpieza, comida, economía, todo deberá ser acordado e instrumentado por el propio grupo.
En las casas convivirán personas de un mismo sexo. "Nosotros intentamos marcar la mínima presencia en lo que refiere a la elaboración de estos reglamentos. Pensamos que es mucho mejor que ellos mismos se den sus propias pautas de convivencia. Es la nueva vida. De la misma forma muchos deberán aprender a administrarse para sobrevivir. Convivir es parte de este aprendizaje", comentó.
EL SEGUIMIENTO. La IMM a través de la Comisión de Juventud realizará un seguimiento del normal desarrollo de la convivencia y del desempeño de los jóvenes en los estudios que están cursando.
Todavía no está claro como se realizará ni quien efectuará el control pero lo que si está claro es que será acordado con los jóvenes que salgan sorteados.
"Hay que hacerlo sin invadir la privacidad ni el normal desarrollo de nadie. En este punto hay que buscar la mejor relación entre la Intendencia y los jóvenes", manifestó Reboledo. Aclaró que cuando se instrumentó este sistema de adjudicación de viviendas los profesionales de la Intendencia advirtieron que se deberá ser "muy cuidadosos" porque son jóvenes que "no están viviendo una instancia normal".
"Ellos están alejados de gran cantidad de afectos que conforman sus vidas, en este sentido no queremos agregarle un problema y que parezca que vamos a a estar controlando como jueces si rinden o no", comentó.
Para el jerarca la fórmula pasa por alcanzar un acuerdo de forma que el seguimiento garantice a la comuna que el joven al menos sigue estudiando.
"De otra forma algún joven podría venir estudiar los primeros quince días y usufructuar la beca de una casa hasta el 29 de febrero que evidentemente no esta pensada para esa situación, que le robaría el lugar a un joven que verdaderamente quiera aprender una carrera", indicó Reboledo.
La infraestructura ya está pronta y las viviendas esperan ser ocupadas. Hoy antes de la medianoche 22 jóvenes serán elegidos para estrenar el proyecto.
Censo de estudiantes
En Montevideo hay alrededor de 60.000 jóvenes de distintos departamentos y por año llegan a la capital más de 4.000.
La Universidad de la República cuenta con un total de 70.156 estudiantes según lo revelan los datos del último censo estudiantil realizado en 1999.
El 35% de los estudiantes universitarios nacieron en el interior del país, 23% en capitales del interior, 10% en ciudades del interior y casi un 2% en pueblos o en el medio rural.
Sin embargo el porcentaje de alumnos universitarios que curso 6º año de liceo en el interior del país alcanza el 40%.
El 41,5% de los estudiantes universitarios provienen del interior del país. En el Censo del 1988 solo el 26% de la población estudiantil pertenecía a otro departamento que no fuera Montevideo.
Alrededor de 4.000 estudiantes del interior del país reciben becas del Fondo de Solidaridad equivalentes a dos salarios mínimos que les permiten financiar parte de sus estudios en la capital.
Este año, por primera vez, la IMM otorgará viviendas para estudiantes del interior. Las viviendas serán sorteadas entre más de 600 jóvenes que se inscribieron. Los beneficiados serán 22 jóvenes (12 mujeres y 10 hombres) que llegaron este año a estudiar en la capital.
Para poder participar del sorteo los jóvenes tenían que ser menores de 25 años, oriundos de cualquier departamento del interior y ser estudiantes de institutos públicos.
Crearán un registro de las casas desocupadas
n La Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) realizará un relevamiento de las casas que se encuentran abandonadas o que no están ocupadas desde hace mucho tiempo para poder negociar con sus propietarios un sistema de canje de las deudas de impuestos a cambio de alquileres para formar un programa de cooperación con las intendencias de todo el país y la Universidad de la República.
De esta forma la comuna ofrecerá estas viviendas a los intendentes para que las adjudiquen a los jóvenes que deciden estudiar en la capital y no tiene recursos para mantenerse, dijo el intendente, Mariano Arana.
Actualmente la IMM estima que en Montevideo hay alrededor de 70 mil inmuebles desocupados que tiene una deuda con la comuna por concepto de impuestos.
El jueves pasado, en el marco de la presentación del programa Tocó Venir, Arana dijo que la Intendencia de Montevideo tiene una "cuenta pendiente" con sus pares del interior.
"Tenemos que conocer el patrimonio real que tenemos en Montevideo para poder ayudar a los jóvenes del interior en esa difícil tarea que es estudiar lejos de sus hogares. Todos los días recibimos pedidos de los intendentes del interior que saben la difícil situación que atraviesan sus jóvenes cuando llegan a la capital", comentó.
Para el jerarca, la Intendencia de Montevideo debe, en coordinación con las demás comunas, recuperar los inmuebles que están en mal estado.
"Si nosotros las identificamos y ofrecemos a los propietarios cambiar las deudas por alquileres y los intendentes se hacen cargo de las refacciones todos salimos ganando y los jóvenes podrán estudiar en mejores condiciones", expresó el intendente. Arana recordó el caso del departamento de Florida que envió a 20 estudiantes a una casa que adjudicó la IMM.
Dijo que el último pedido que recibió fue de la Intendencia de Lavalleja.
El intendente agregó que, una vez que se realice el relevamiento, la IMM coordinará acciones con la Universidad de la República para establecer un mecanismo "adecuado" para adjudicar las viviendas de acuerdo al promedio de los estudiantes y a su situación económica.
Toco venir
LUGAR. El evento organizado por la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) se realizará en el Velódromo municipal a partir de la hora 15.30 hasta la medianoche.
ACTIVIDADES. La comisión de Deportes de la IMM organizó para los estudiantes a partir de la hora 15.30 juegos cooperativos, actividades de integración, juegos de mes y actividades recreativas y un campeonato de truco.
PROGRAMACION. Después de los juegos a la hora 19.30 actuará Numa Moraes, una hora más tarde la Murga Joven Agarrate Catalina, sobre la hora 21.30 se presentará el grupo La Sabrosa Montevideana seguido de Once Tiros y para cerrar el espectáculo los Buitres.
SORTEO. La adjudicación de las cuatro viviendas a los 22 jóvenes se realizará a la hora 21.10. La generación 2003 entra gratis canjeando la inscripción a facultad en la boletería. Las entradas se venden en Abitab y en el Velódromo a $40.
ADVERTENCIA. Los organizadores advirtieron que en caso de lluvia la actividad se posterga para el domingo 26 de abril.
SOLEDAD ACUÑA |
GUSTAVO TRINIDAD