La presidenta Gloria Macapagal Arroyo anunció hoy medidas extremas para controlar la propagación de la neumonía atípica, por lo que las autoridades sanitarias de Filipinas podrán movilizar a la policía y al ejército para forzar periodos de cuarentena.
El anuncio se produjo el mismo día en el que funcionarios informaron sobre la muerte de dos personas y el contagio de otras dos por el virus.
"El estado tiene la obligación intrínseca y del derecho a proteger el bien común", dijo Arroyo en un comunicado que leyó poco después de que el secretario de Salud Manuel Dayrit anunciara que el país ya no estaba exento del síndrome respiratorio agudo grave (SARS en sus siglas en inglés).
"La cuarentena contra el SARS tiene como fin aislar a la mayoría de las personas contra la arremetida de la enfermedad. No convirtamos esto en un tema de derechos humanos", dijo Arroyo.
Arroyo designó a Dayrit como el "zar del SARS" y le concedió licencia para "contener, controlar, prevenir y restringir" la propagación del virus. Asimismo, creó un fondo de emergencia con 18,7 millones de dólares.
La presidenta ordenó a Dayrit y al secretario del Interior José Lina a encabezar una campaña nacional contra el SARS que alerte y eduque a la población sobre la neumonía.
Arroyo también otorgó permiso a la secretaría de educación a suspender las clases y utilizar los colegios como centros de emergencia para las cuarentenas.
Hasta el momento, Filipinas "ha reportado cuatro casos de SARS en todo el país. Tres de ellos provinieron del exterior, mientras que uno es local", informó Dayrit. AP