Las azafatas y sobrecargos de American Airlines dieron hoy su luz verde al plan de salvataje de la empresa, evitando por el momento que la mayor compañía aérea del mundo cayera en una quiebra casi segura.
El aval del sindicato de personal de navegación (APFA) a las últimas propuestas de la dirección aceptando las tan esperadas reducciones salariales ocurre al día siguiente del remplazo del presidente de la compañía, Don Carty, por Gerard Arpey, hasta ahora número dos.
El suspenso fue intenso esta mañana, ya que algunos observadores esperaban que si el personal de navegación no alcanzaba un acuerdo, la compañía se declararía en concordato a más tardar el lunes.
El voto de la APFA a favor de "una propuesta mejorada" de la dirección fue anunciada a comienzos de la tarde, en un mensaje difundido en el sitio internet del sindicato.
"Aprecio realmente mucho la responsabilidad que demuestran los sindicatos y su abnegación para ayudar a salvar nuestra gran compañía", comentó el nuevo presidente de la empresa Gerard Arpey, citado en un comunicado.
"Claramente aún no está todo solucionado", añadió sin embargo, al señalar que la compañía ahora debe buscar ahorros con sus proveedores.
Las reducciones de salarios por un total de 1.800 millones de dólares anuales, ahora aceptadas por los tres grandes sindicatos, se inscriben en el marco de un programa de ahorros anuales de 4.000 millones de dólares.
Entre las mejoras aportadas a la mesa de negociaciones, la duración de los sacrificios salariales pedidos se redujo de seis a cinco años y se brindarán primas en especies en función de los desempeños financieros, subrayó la dirección.
Según The Wall Street Journal, estas primas podrán elevarse hasta a 10% del salario si se alcanzan los objetivos fijados -fundamentalmente en términos de respeto de los horarios de vuelo- y se sumarán a opciones de compra de acciones.
Para incitar a un voto positivo, la dirección había manejado en los últimos días la amenaza de que en caso de recurrir al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras (concordato), los acreedores de American pedirían 500 millones de dólares de ahorro suplementario.
Una primera serie de acuerdos alcanzados la semana pasada fue cuestionada por los sindicatos luego de una gran torpeza del presidente Don Carty.
En un documento oficial que pensó pasaría desapercibido, Carty revelaba que en el mismo momento en el que pedía a su personal que se ajustara fuertemente el cinturón, otorgaba muy generosas primas a sí mismo y a cinco de sus más cercanos colaboradores para mantenerlos a su lado en la crisis.
Las excusas de Carty no alcanzaron y el jueves de noche el consejo de administración de AMR aceptó su renuncia.
Su sucesor Gerard Arpey, de 44 años, director financiero durante los florecientes años de 1995-2000, asume sus funciones cuando la mayor compañía aérea del mundo anunció el miércoles una pérdida neta de más de 1.000 millones de dólares solo en el primer trimestre de 2003.
La guerra en Irak, el alza de los precios del combustible y los temores sobre la epidemia de neumonía atípica acentuaron una baja del tráfico aéreo, ya dramática tras los atentados del 11 de setiembre de 2001. AFP