BAGDAD | EFE
El ciudadano iraquí que logró abrazar a Saddam Hussein, en su última aparición pública el pasado 8 de abril en el barrio de Adamía de Bagdad, aseguró que el dictador le pareció "muy cansado, tenía los ojos rojos, barba de días y llevaba el uniforme arrugado, como si hubiera dormido con él puesto".
Una visita de Saddam Hussein a Adamía que fue retransmitida semanas después por la televisión de Abu Dhabi, y que los expertos no supieron discernir si se trataba del dictador, de un doble, ni cuándo había sido grabada, y hasta dijeron que las imágenes eran falsas.
Adel Sarjan al Ubaidi, 55 años, casado y padre de ocho hijos, desconoce la emisión de la televisión de los Emiratos Arabes Unidos, entre otras cosas, porque la electricidad no ha sido restablecida por completo en Bagdad. Además poco le importa.
"El día 8 de abril salí de mi casa a comprar el pan y, cuando doblé la esquina hacia la avenida de Ras-al Hawsah, me encontré a Saddam Hussein, protegido por tres guardaespaldas y con un puñado de vecinos a su alrededor", comentó Al Ubaidi.
SORPRESA. Ese día los habitantes de Bagdad ya sabían que el Ejército de EE.UU. había tomado el aeropuerto y un palacio presidencial en la capital iraquí.
"Sorprendido —relató—, caminé hacia él y me abrí paso sin dificultad entre los pocos vecinos que salieron a la calle".
Su hijo, Mohamed, recuerda a su padre: "La gente le animaba a Saddam y le decía: "Derramaremos nuestra sangre y nuestra alma y algunos milicianos disparaban al aire".
Y prosiguió el cabeza de familia, convertido ya en héroe del barrio: "Saddam tenía el rostro cansado, los ojos enrojecidos, con barba de días y el uniforme verde arrugado. Parecía como si hubiera dormido con él puesto".
"Cuando le pregunté qué pasaba. Cuál era la verdad sobre el aeropuerto y el palacio —continúa—, cómo estaba la situación me respondió: Alhamdulillah (por la gracia de Dios)".
"Y entonces, nos abrazamos. Le besé el hombro y me dijo: Sé paciente".
Para Adel Sarjan al Ubaidi está fuera de toda duda que el hombre a quien abrazó era Saddam Hussein y no un doble: "Eso son bobadas. Supe que era Saddam porque cuando le besé el hombro le vi pelillos blancos en el bigote", dijo.
FUGA. Saddam permaneció sólo diez minutos en el barrio de Adamia, "porque al rato se escucharon los zumbidos, se oyeron los motores de los aviones y entonces se introdujo en un coche negro y se fue", narra.
Según el último ciudadano iraquí que abrazó al dictador, un camarógrafo de la Televisión de Bagdad grabó la aparición de Saddam aquel 8 de abril.
Y si se atiende a su versión, en plena ofensiva de EE.UU. contra Bagdad, Saddam Hussein o su doble se pasearon por Bagdad.
Entre el 9 y 10 de abril, cayó Bagdad en manos de las tropas estadounidenses y se registró un duro combate en el barrio de Adamía, en el que fue bombardeada su única mezquita sunita, la de Abu Hanifa, cuyo minarete resultó gravemente dañado.
"Allí rezó Saddam los últimos días", agregó Mohamed, de 17 años, aunque no aparenta más de 13.
Adel Sarjan al Ubaidi, no tiene más tiempo para hablar de sentimientos hacia el dictador porque su hijo Aws, de 31 años, capitán de Artillería en el Ejército iraquí ha desaparecido, lo que obliga a su padre a un doloroso peregrinaje por ciudades y campo de batallas.