EDUARDO ROLAND
Con el estreno del espectáculo "Extrema urgencia",
que presenta esta noche la Asociación de la Danza del
Uruguay a las 21 horas en el Teatro del Notariado,
comienza la conmemoración local del Día Mundial de
la Danza, que fuera instituido por Unesco hace 21
años para que se celebre cada 29 de abril.
Como ha venido sucediendo en los últimos años en
Montevideo (donde hoy asistimos a un momento de
auge de la danza), esta conmemoración no se limita
sólo al 29 de abril, sino que se extiende por varios
días, con actuaciones diversas en diferentes
escenarios.
A pesar de las dificultades que ocasiona la estrechez
económica, o quizás por ello mismo, es notable el
interés que existe en los jóvenes por aprender baile, ya
sea clásico, contemporáneo o popular, como puede
considerarse el tango o el candombe. Esto lo afirman
quienes forman parte del ambiente. Vaya como forma
de ilustrar este fenómeno la noticia de que al llamado
para las 56 becas de estudio que otorgó este año la
Intendencia Municipal de Montevideo se presentaron
medio millar de aspirantes bailarines.
Además de los numerosos grupos independientes de
danza que hacen todo "a pulmón" y son el alma de la
danza, existen por suerte en Uruguay algunas
instituciones que sirven, en mayor o menor medida, de
apoyo a esta noble actividad artística. Así, tenemos al
histórico Sodre, el Consejo Uruguayo de la Danza, la
Asociación de Danza del Uruguay, la Asociación de
Amigos del Ballet y la recientemente creada Red
Sudamericana de la Danza que abarca cinco países:
Chile, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Justamente, los eventos fundamentales de los
festejos de este año tienen a estas instituciones como
artífices: el espectáculo de hoy, como ya se dijo, lo
presenta la Asociación de la Danza que preside
Mariana Gómez Spatakis; el de mañana en la Sala
Brunet del Sodre, donde se entregará el Premio
Nacional de Danza, lo auspicia el Consejo Uruguayo
que encabeza Geannie Fontaina; el domingo en la
Sala Zitarrosa actuarán una decena de grupos
presentados por la Asociación de Amigos del Ballet; y
el martes, en el Salón Dorado de la Intendencia de
Montevideo, habrá un encuentro organizado por la Red
Sudamericana de Danza en el que se abordará el
tema "Perspectivas y propuestas de la danza en el
Uruguay", oportunidad en la que también se proyectará
material audiovisual y se detallarán todas las
actividades referentes a la danza que habrá durante el
2003.
Todas estas actividades serán en homenaje a la
recientemente desaparecida Mary Minetti, una de las
figuras más trascendentes en la historia de la danza
en nuestro país, verdadera maestra de maestros.
ARTISTAS. Además de tedioso, sería dificultoso por
extenso, confeccionar un listado con la cantidad de
bailarines —profesionales y aficionados— que
participarán en los distintos escenarios durante estos
cuatro días. Pero para que el lector se haga una idea
bastará con repasar sólo los grupos que tomarán
parte del espectáculo ‘Danzando, danzando" de la
Zitarrosa, en donde se verán propuestas estéticas muy
diferentes: desde baile flamenco y tango hasta ballet
clásico y neo-clásico.
Allí estarán además de alumnos avanzados de la
Escuela de Danza del Uruguay, el grupo Centro de
Artes que dirige Ema Haberly, el Taller Mouret
conducido por Iris Mouret, el grupo Kine de Ariadna
Fassanello, la Escuela de Ballet Mariel Odera, la
Escuela de Ballet Orlama dirigida por Laura
Massirono, la Escuela de Ballet Alexandra Lissardy,
Sangre Flamenca de Virginia Fuentes, Dance Studio
de Aída Baldrich, Ballet Hoy de María Inés Camou y el
Ballet Flamenco de Reino.
Por último, todos aquellos amantes de la danza que
nunca se han animado a subir a un escenario podrán
asistir a la gran fiesta que el domingo a partir de las 23
horas se realizará en Centro Cultural Pachamama,
donde se darán cita integrantes de casi todos los
grupos de danza y donde todo el mundo agitará su
cuerpo sin demasiado apego a una técnica depurada.
Margaret Graham premiada
La comisión directiva del Consejo Nacional de la
Danza, dependiente de Unesco, acaba de distinguir
con el cuarto Premio Nacional de Danza a la señora
Margaret Graham "por su brillante trayectoria", quien
mañana recibirá la estatuilla modelada por Octavio
Podestá, durante el espectáculo que se llevará a cabo
en la Sala Brunet del Sodre.
Margaret Graham tiene en su haber una extensa
carrera —una vida—dedicada a la danza. Hizo sus
primeros pasos por 1947, en el Instituto de Ballet de la
Plata y muy pronto fue bailarina de la compañía de la
célebre Alicia Alonso. De ahí en más triunfó en
Uruguay, Brasil y en diversos escenarios del mundo.
En 1971 se destacó en Giselle, haciendo el papel
protagónico nada menos que con Rudolf Nureyev, en
Rio de Janeiro. Definitivamente no existió pieza clásica
importante en la cual no hubiera bailado. Una vez
retirada de los escenarios se dedicó con
pasión a la docencia y a promover la danza desde
diversas instituciones.